Wednesday, February 20. 2008
Bueno, pues en vista del éxito obtenido con la Operación Blog, he decidido replantearme todo el asunto.
Está visto que no es realista la idea de escribir todos los días, porque hay días (últimamente muchos) que simplemente no dan de sí lo suficiente, así que voy a reducir un poquito mis expectativas: voy a concentrarme en escribir, aparte de los posts habituales de "día a día", al menos uno a la semana de los que tengo en la cola de "ideas para posts", y así al menos voy avanzando algo, aunque sea más despacio de lo que me gustaría.
Así que hala, allá vamos...
Tuesday, February 12. 2008
Bueno, pues ya lo veis, no voy muy bien en eso de cumplir el compromiso de escribir todos los días...
Está visto que la semana no me da de sí para escribir a diario, pero bueno, seguiré intentándolo. Y por si tenéis curiosidad, éstas han sido mis "buenas razones" (léase excusas) para no escribir los días que no he escrito:
- El viernes estaba un poco saturada después de la semana de trabajo y me apetecía vaguear, así que Fredi y yo nos pusimos a ver un par de series (qué gran invento el cable que va desde el portátil a la tele  ). Resulta que ahora me he enganchado a dos series muy raras que no conoce casi nadie: una es JPod (apunta, Hernán), que es básicamente una frikada como una casa (la estrenan en España en marzo, y aviso, es muuuy rara), y la otra es Mad Men, ambientada en Nueva York a principios de los años sesenta, muy curiosa.
- El sábado también me sentía un poco vaga, así que después de cenar me tumbé en el sofá... y me quedé frita. Me levanté a las doce de la noche para ir directa a la cama a seguir durmiendo.
- Y ayer lunes fue un día un poco raro: a mediodía tuve que ir a buscar a Irene a la guarde porque tenía fiebre (nada grave, un catarro como de costumbre, el GP le ha recetado antibióticos), y pasamos la tarde en casita las dos, ella a ratos jugando tranquilamente pero otros ratos un poco tontina porque no se encontraba bien. La verdad es que luego el baño la relajó bastante: su papi le ha comprado un gel que hace muuucha espuma y cuando la metes en la bañera se le pasan todos los males... y cuando Irene ya estaba dormidita, su papi preparó otro super baño de espuma, esta vez para que se relajara mami, ¡qué gozada!
Wednesday, February 6. 2008
Esto no puede ser.
Acabo de recopilar en una lista todas las "ideas para posts" que tenía por ahí apuntadas en distintos sitios: de momento tengo nada menos que treinta y dos, y cada vez que me pongo a pensar se me ocurren un par más...
Así que he decidido poner en marcha la operación blog: voy a ver si consigo escribir todos los días durante unas cuantas semanas, hasta que me ponga al día. Y así de paso compruebo si funciona una técnica que he leído hace poco para cuando uno se propone cambiar un hábito: contárselo a cuanta más gente mejor, y luego obligarse a informar sobre los progresos, de forma que acaba uno esforzándose más por conseguirlo aunque sólo sea por no pasar mucha vergüenza
Friday, November 30. 2007
Hace ahora más o menos dos años que empecé a interesarme por los temas de desarrollo personal y productividad, no sólo en el trabajo sino también en casa, y a fin de cuentas, en la vida. En gran parte la afición me llegó gracias a conocer a Gleb, una de las personas más interesantes que he conocido nunca, y a quien tengo la gran suerte de tener como amigo y compañero.
Y la verdad es que este tema de la productividad me parece muy interesante: si os dais cuenta todos nos estamos quejando siempre de que no tenemos tiempo (yo la primera, ¿eh?), cuando seguramente si empleáramos un poco de ese tiempo en pararnos a pensar y organizarnos, podríamos utilizar mucho más racionalmente el tiempo restante, nos sentiríamos mucho mejor y además conseguiríamos muchas más cosas...
... o esa es la teoría, al menos. En la práctica, en mi caso, me da mucha rabia porque en todo este tiempo no he conseguido avanzar más que un poquito... En el trabajo he podido aplicar unas cuantas de las cosas que he aprendido y he visto claramente los resultados: me organizo bastante mejor y eso tiene un efecto positivo para mí y para mi entorno. Pero en casa parece que nunca encuentro ese rato tranquilo para ponerme manos a la obra, y es que al principio estaba cansada porque madrugaba mucho y llegaba muy tarde del trabajo, luego me quedé embarazada y estaba más cansada todavía (aparte de que había otras cosas en qué pensar), y luego ya nació Irene y para qué os voy a contar, esto es un no parar
Y claro, vamos cayendo en la inercia de dejar cosas para mañana... y así llegamos al título de este post, la teoría de las ventanas rotas, que es lo que quería explicaros.
Según la Wikipedia (sólo en inglés esta vez, sorry), la idea proviene de un estudio realizado a principios de los ochenta sobre el vandalismo callejero: si en un edificio hay una ventana rota y nadie viene a repararla, con el tiempo los gamberros irán rompiendo más, y al final seguramente acaben entrando y destrozándolo todo o quedándose de "okupas". O por ejemplo en una calle: si nadie limpia la acera, la basura poco a poco se va acumulando, y la gente deja de tener cuidado y empieza a tirar basura también, porque total, ya está todo sucio...
Es decir, una vez que se pierde el cuidado por algo, una vez que "se le pierde el respeto", ese algo no hace más que deteriorarse, y lo que es peor, empezamos a ver ese deterioro como su estado natural. ¿Se entiende la idea? Pues ahora esa teoría la podemos aplicar a lo que queramos: al servicio de autobuses de Dublín, a la pila de platos que se acumula en el fregadero, o al desarrollo de software como hace Dave Cheong en este artículo (que por cierto fue lo primero que yo leí sobre la teoría de las ventanas rotas)
Pero lo bueno de todo esto es que podemos darle la vuelta: en vez de dejar que los platos sucios se vayan acumulando, podemos fregarlo todo de una vez y dejar la pila reluciente, y a partir de ahí lo que habrá será una resistencia natural a dejar que se ensucie. Si fregamos cada vez que haya algo que fregar, aunque sean sólo uno o dos platos, estaremos utilizando la inercia a nuestro favor, aprovechando la propia tendencia de las cosas a seguir como están. Con un pequeño esfuerzo inicial, ¡habremos conseguido un gran resultado!
Así que hala, ya sabéis, a mantener las ventanas relucientes
Tuesday, August 15. 2006
Buenas, ya sé que últimamente no escribo mucho, y además tengo pendiente una renovación completa del blog, pero de momento el post de actualización semanal que no falte...
¡Bolita y yo ya hemos entrado en la semana 23! Nos seguimos encontrando fenomenal los/las dos, y cruzamos los dedos para que siga siendo así
Y en el mundo exterior... se acabó el verano. Irlanda ya vuelve a ser la de siempre: viento, lluvia, humedad... todavía no hace frío, pero lo que sí se nota es que los días se van acortando cada vez más, y nos cuesta más levantarnos por la mañana porque ya no hay tanta claridad. Pero bueno, qué se le va a hacer, esto ya lo sabíamos cuando llegamos aquí, habrá que irse acostumbrando.
Y hablando de acostumbrarse, este fin de semana pasado he empezado un experimento, y de momento estoy muy contenta con los resultados, aunque habrá que esperar un poco más a ver qué tal funciona. Os cuento: llevaba unos meses que me encontraba bastante cansada en general, y sé que en parte se debe al embarazo (sobre todo los tres primeros meses, eso lo dicen en todas partes y es normal), pero por otra parte, cuanto más descansaba más cansada me encontraba... ¿sabéis de estas veces que te quedas durmiendo hasta las mil y luego es peor porque estás todo el día como si te hubieran pegado una paliza? Pues el fin de semana pasado fue exactamente lo que me pasó: me quedé durmiendo los tres días hasta tarde (el lunes era fiesta) y el martes me encontraba más cansada que nunca.
Así que este fin de semana cambié de estrategia. Llevaba ya unos días leyendo en distintos blogs de desarrollo personal (ahora me he vuelto muy aficionada, gracias sobre todo a mi amigo Gleb) que una buena manera de mantenerse con energías y además aprovechar el tiempo es levantarse todos los días a la misma hora... y digo TODOS los días, fines de semana incluidos, porque al cuerpo le resulta mucho más fácil habituarse a despertarse siempre a la misma hora. Así que tomé la decisión de probar, y tanto el sábado como el domingo seguí poniendo el despertador a la misma hora de siempre... es decir, las 5:30
Como os digo, estoy muy contenta con los resultados: el sábado no me costó nada de nada levantarme, de hecho ya estaba despierta un par de minutos antes de que saltara el despertador; me sentía con mucha ilusión y energía y aproveché un montón el día. El domingo me costó un pelín más, porque entre otras cosas el sábado había ido a Yoga y siempre al día siguiente ando un poco más apalizada, pero me levanté igualmente y otra vez aproveché un montón. Pero lo mejor fue que el llunes no me costó levantarme tampoco, durante el día estuve muy activa y no llegué a casa tan cansada como otros lunes ni mucho menos, así que al menos de momento ¡funciona!
Pero claro, para que pueda funcionar bien también hay que acostarse a una hora decente todos los días, incluidos fines de semana. Yo ahora me acuesto siempre alrededor de las diez de la noche (quién lo hubiera dicho de mí hace tan siquiera un año, ¿eh?), y así descanso lo que tengo que descansar, y si durante el día me apetece echarme un ratito (que hasta ahora no me ha pasado), también lo puedo hacer. Así que de momento voy a seguir así, ya os contaré a ver cómo sigue saliendo la cosa.
Pero por acostarnos temprano no dejamos de hacer vida social ni de quedar con la gente, ¿eh? Lo único es que ahora intentamos quedar a mediodía o por la tarde en lugar de por la noche. Por ejemplo, el viernes fuimos con Hernán al cine a ver Nacho Libre (que está fenomenal, es una chorrada de película pero te ríes un montón) a las siete y media de la tarde, y así disfrutamos igual sin tener que quedarnos por ahí hasta las mil.
Por cierto, que si alguien tiene interés en el tema de los blogs de desarrollo personal, que me lo cuente y escribo un post con los links que conozco, ¿ok?
Monday, July 3. 2006
Este fin de semana ¡nos ha dado tiempo a muchas cosas! Por ejemplo:
- Ir el viernes al cine a ver Over the hedge, una peli de animación para niños (en España traducida malísimamente como Vecinos Invasores) que nos gustó bastante.
- Salir a cenar el sábado con los compañeros de Fredi para despedir a Víctor, un amigo que se cambia de empresa. Lo más curioso de la noche: conocer a Mike, un chico que es irlandés pero piensa como si fuera español (y echa de menos España más que nosotros), y tomarme una cerveza sin alcohol ¡con hielo! porque la nevera del pub no funcionaba bien
- Limpiar la casa (aunque bueno... todavía queda sin resolver el pequeño detalle de la ropa para planchar...)
- Invitar a comer en casa el domingo a Héctor y Carmen, unos amigos de Alicante que hacía la tira que no veíamos, y eso que vivimos en el mismo edificio. La lasaña que hizo Fredi estaba buenísssima... y luego las tartas que trajeron Héctor y Carmen también estaban buenísssimas... y luego... Fredi y yo no pudimos cenar más que un vaso de leche cada uno
¿A que no ha estado mal el fin de semana? Pues eso no es todo, también me ha dado tiempo a empezar a poner en marcha mi nuevo sistema de organización personal, basado en el libro Getting Things Done, como os conté (tengo que buscar el libro en español, me lo apunto). Estoy todavía con las primeras fases, y aun así no me dio tiempo a terminar lo que quería, pero estoy muy contenta porque al menos ya tengo algo y le veo la utilidad... durante esta semana os iré contando un poco de qué va el asunto.
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