Me acerco diez minutos al ordenador para desearos unas muy felices fiestas
Este año estamos repitiendo Navidades en Irlanda, pero esta vez los abuelos Alfredo y Maripaz, y la tita Sara, han venido a celebrarlas con nosotros. La cena de Nochebuena la hemos hecho tempranito, para poder disfrutarla todos juntos, y después de cantar villancicos en español y en inglés, y ponerse moradas a turrón de chocolate, las niñas ya está soñando con los angelitos... o más bien con Santa, que esta noche se pasará a dejarnos un par de cosillas
Por cierto, muchas gracias a los que nos han mandado felicitaciones, en forma de tarjeta, email o SMS... contestaré, tarde pero lo haré, en serio. Y también tarde, pero postearé las historias que se me han quedado en el tintero en diciembre, que son unas cuantas...
Muchos besos y lo dicho, felices fiestas.
Aprovechad para echarle una mano a Sergio...
La mami de Sergio es conocida mía, española en Irlanda, si estáis interesados en ayudar poneos en contacto conmigo. ¡Gracias!
- Se estrenó la versión cinematográfica del musical West Side Story.
- Se estrenaron Los Beatles con sus primeras actuaciones, en su Liverpool natal.
- Se estrenó en la televisión española el programa Escala en hi-fi, poniendo de moda la técnica del play-back.
Y también en 1961 se estrenó... un matrimonio, un proyecto de vida, una nueva familia: la familia Galindo García.
Cincuenta años después (¡cincuenta años, medio siglo!), ese proyecto sigue vivo y con tanta fuerza como el primer día, gracias a Dios, y también gracias a mucho trabajo, mucha paciencia y muchas ganas de seguir adelante. Criar cinco hijos no debe de haber sido tarea nada fácil, y estoy segura de que los retos han sido muchos a lo largo de los años... Es mucho el camino recorrido pero aún queda más por recorrer, empezando por celebrar este aniversario de la mejor manera posible, todos juntos.
Muchas felicidades, Mamá y Papá, y una vez más... gracias.
Me comunican que la señorita Peppa Pig y su hermanito George ya han llegado a España, de la mano de Clan TV
Peppa Pig es desde siempre uno de los dibujos animados favoritos de Irene, y no me extraña, porque la verdad es que están muy bien. Los dibujos en sí son muy basicotes, por eso supongo que resultan tan graciosos, y los capítulos no se hacen nada pesados, ¡no les da tiempo, sólo duran cinco minutos! Cuentan historias cotidianas de Peppa, su familia y sus amigos, muy entretenidas para los niños (y muy tolerables para los mayores, que hay cada serie por ahí...)
Estos dibujos, al ser británicos, son ya muy conocidos aquí en Irlanda (donde se ve mucha tele de la isla de al lado), y hay merchandising de todo tipo, supongo que no tardará mucho en llegar también a España. La mochila del colegio de Irene es de Peppa Pig y su mejor amiga, Susie Sheep, y a Alicia le regalamos un muñequito de George, el hermano pequeño, que es con el que ella se identifica más
Pero eso sí, si compráis merchandising de Peppa Pig, mejor que sea en dos dimensiones, que en tres dimensiones la pobre queda un poco rara, ya la veréis... de momento que disfrutéis de los dibujos, y si es en versión original, todavía mejor, que se les entiende muy bien.
Teniendo en cuenta la cantidad de cosas insustanciales que hacemos al cabo del día en internet, creo que merece la pena emplear cinco minutos en esto: hacer una donación gratis a través de Kiva, pinchando en este l ink.
O más bien por una horita a la semana
Una de las cosas buenas que tiene mi empresa es que dedica fondos para obras benéficas, supongo que por multitud de razones. En parte será por el hecho de ser una empresa americana, y es buena política para ellos lo de "give back to the community", o sea, servir de ayuda a la región donde ponen sus oficinas. Pero creo que también tiene que ver con el hecho de estar en Irlanda: por lo que yo he visto, los irlandeses son muy dados a colaborar en diversas obras benéficas, no sólo económicamente (recaudando fondos a través de colectas y rifas varias) sino también dedicando tiempo y esfuerzo como voluntarios.
El caso es que en mi empresa todos colaboramos con una pequeña cantidad que nos deducen de nuestra nómina (creo que son como cuatro euros o así), y hay un comité llamado de "Community Relations", que selecciona las ONGs a las que donar ese dinero y otras cantidades que dona la compañía. Una de esas instituciones es Barretstown (maravilloso lugar, ya hablé de ellos en este otro post); otras son de ayuda a indigentes, por ejemplo, y otra parte del dinero va a proyectos de educación.
Y ahí, ahí quería yo llegar, a los proyectos de educación
El otro día Irene estaba eligiendo un DVD para ver en casa, y se quedó mirando la portada de 101 Dálmatas, ya no recuerdo si era del DVD o del cuento de Disney que también tiene. El caso es que cuando yo le dije el título de la película, " ciento un dálmatas", no lo debió de entender bien, o a lo mejor es que estaba intentando contar los perritos que aparecían allí en la portada, el caso es que ella a mí me lo repitió como "sí, quiero esa... cinco dálmatas".
Por supuesto, cuando luego se lo conté a su papi, el comentario fue "así me gusta, hija mía, ya contando en binario..."
Me debo de estar haciendo vieja o algo, porque mira que voy a escribir un post repetido, o tripitido...
Hoy es miércoles de ceniza y como ya sabemos, acaban de terminar los carnavales... Como ya sabemos los españoles, quiero decir, porque aquí en Irlanda los carnavales no existen; la única tradición que realmente existe es comer tortitas el martes de carnaval, el ya famoso Pancake Tuesday, tradición que por supuesto hemos adoptado en nuestra casa porque las tortitas nos encantan
Esta vez hemos tenido el honor de degustar unas tortitas caseras riquísimas que nos ha hecho la tita Cristina, que ha venido a vernos el fin de semana con la tita Mamen y el primito Andrés. Los cuatro días que han estado con nosotros la verdad es que nos han cundido mucho; no hemos ido a hacer turismo pero hemos disfrutado de buen tiempo, hemos hecho algunas compritas ( GAP es visita obligada), y hemos charlado un montón, para variar. Los niños también se lo han pasado estupendamente: Andrés estaba encantado con sus primitas, sobre todo con Irene, supongo que por ser la mayor y hacerle más caso, aunque Alicia también le daba juguetitos para que se entretuviera.
Muchas gracias, hermanas, por la visita, ahora toca vuelta al trabajo con las pilas recargadas... semana de tres días, ¡yujuyujuuu!
En mi trabajo, todas las semanas tenemos una reunión de equipo para ponernos al día de lo que andamos haciendo cada uno. Hay buen ambiente en el grupo, y aunque se hable principalmente de trabajo, de vez en cuando hay bromas o comentarios sobre otros temas, como supongo que pasa en todas partes, y nos reímos un rato.
El caso es que el otro día a nuestro jefe, en parte porque salió el tema por casualidad, y en parte por hacer la reunión un poco más amena y entretenida, se le ocurrió pedirnos a todos que además de nuestro habitual update de qué habíamos hecho durante la semana, contáramos qué talento o habilidad teníamos que los demás no sabían. Yo estaba justo al lado de mi jefe, pero la ronda empezó en dirección contraria, así que fui la última en hablar. Había un poco de todo: gente a la que se le daban bien los deportes, instrumentos musicales, cocina, pintura... y cuando me llegó el turno, me dio pena contar "mi talento" en tiempo pasado: "hace años bailaba, pero ahora ya no..."
La verdad es que echo de menos bailar. Por supuesto, ya no me pondría unas zapatillas de puntas para destrozarme los dedos de los pies, pero sí que iría a alguna clase de baile chula, del tipo que fuera, simplemente para pasar un buen rato y "mover el esqueleto", como diría un amigo mío. Pero en fin, siendo realistas, de momento me conformo con cantar y bailar por casa mientras hago las tareas domésticas
¿Y por qué echo de menos bailar? Creo que por dos razones: una es la que acabo de mencionar, que "se mueve el esqueleto", se hace ejercicio, algo esencial para mantener la salud física. Y la otra es que es una actividad creativa, que yo veo como esencial para mantener la salud mental (esto último no sé si está demostrado científicamente, pero es lo que yo creo)
Todos necesitamos hacer algo creativo en la vida, algo que nos obligue a pensar y actuar de forma distinta. Para unos será algo relacionado con "las artes" de siempre, ya sea en versión tradicional o digital: pintura, literatura, música, danza... Para otros, puede ser algo completamente distinto, como la jardinería o la cocina, o incluso programar aplicaciones (para los más frikis  ). En realidad no importa cuál sea la actividad, lo que importa es que nos saca de nuestra cuadrícula, nos ayuda a liberar el estrés del día a día y nos hace sentirnos bien con nosotros mismos.
Por cierto, a falta de baile, mi actividad creativa favorita en estos tiempos es pasar tiempo con Irene y Alicia, seguida de cerca por escribir este blog.
Pues sí, increíble pero cierto, según el calendario Celta ya estamos en primavera
Aunque si uno mira por la ventana, tampoco es que lo parezca mucho... Cierto es que hace menos frío (lo cual es fácil con el inviernito que hemos tenido), pero el viento y la lluvia hacen que los días sean todavía de los de querer quedarse en casa. Eso sí, poquito a poco los días van haciéndose más largos: esta tarde todavía había claridad a las cinco y media cuando salí de trabajar, ¡todo un avance!
Por lo demás, no hay grandes novedades, aunque sí unos cuantos posts pendientes de escribir (para variar). Este fin de semana ha sido tranquilito: el sábado fuimos al Cervantes, para la clase habitual de Irene, y luego nos quedamos a un cuentacuentos que habían organizado, que no estuvo mal pero se nos hizo algo corto (nos contaron UN único cuento). El domingo nos tomamos la mañana de descanso (que falta nos hacía) y por la tarde fuimos a comprar zapatos para las niñas: Irene volvió encantada con los suyos, pero a Alicia no le hizo ninguna gracia eso de que le quitaran sus deportivas e intentaran ponerle otras... total, que montó un pequeño numerito, pero a los de la zapatería no pareció importarles, estarán más que acostumbrados.
A todo esto, resulta que tenemos a la mitad de la familia con antibióticos, Alicia y yo concretamente, nada grave pero un poco incordio. Esperemos que la otra mitad no se solidarice y pille el mismo catarro que nosotras
Este fin de semana se celebra Halloween, y tengo que reconocer que no es una "fiesta" que me haga mucha gracia... vamos, que en general intento evitarla en la medida de lo posible, aunque sí que hay algunos detalles que me gustan, como nuestra nueva tradición familiar de vaciar y decorar una calabaza (sólo es el segundo año que lo hacemos, pero espero que dure), y preparar chocolatinas para dar a los niños del barrio que vengan a decirnos: trick or treat!
En la guarde de Irene y Alicia, la fiesta de Halloween fue el viernes pasado, y allá que fueron las dos disfrazadas de Peppa Pig... o bueno, no exactamente, porque Alicia no tenía ninguna gana de ponerse su disfraz, así que lo llevamos en una bolsa, pero para cuando fuimos a buscarla por la tarde sí que lo llevaba puesto
El caso es que aquel día debieron de estar contando historias "de miedo" en la guarde, y tal vez los disfraces de algunos niños o niñas mayores dieran también un poco de miedo, porque al parecer Irene prefirió no quedarse escuchando y dedicarse a ayudar a Rachel, una de las cuidadoras, a cuidar de los pequeños. Y desde entonces, curiosamente, ha aumentado bastante el número de monstruos y leones (sí sí, leones) que se va encontrando Irene cuando se queda sola en alguna habitación; antes aparecía alguno de vez en cuando, pero bastaba con decirle que se fuera ya a su casa (que su mamá le estaría buscando) para que desapareciera y no incordiara más. Lo malo es que últimamente no se iban ni aunque se lo pidieras, así que hemos decidido cambiar de estrategia y elaborar nuestra propia caja de monstruos.
De momento llevamos metidos tres monstruos en la caja, dos dibujados por Irene y uno por Alicia, y parece que está funcionando muy bien (¡gracias, SuperTitaMamen!). Ahora la única pega es que claro, el tema de los monstruos está solucionado, pero como preguntaba Irene esa mañana: ¿y los leones?
 Hoy mis compañeros de trabajo y yo hemos vivido un día diferente: hoy nada de ir a la oficina, ¡nos han llevado de excursión a Barretstown!
La idea era que todos recargáramos pilas con una de esas cosas que llaman team building activities, actividades "para construir equipo"; suena muy a americanada y seguramente lo es, pero yo creo que es una idea muy buena, ¡y funciona!
¡¡¡HEMOS GANADO EL MUNDIAL!!!
No me lo puedo creer... reconozco que nunca tuve grandes esperanzas de que la selección llegara muy lejos este año y fíjate, me tengo que comer mis palabras con patatas
Y me alegro un montón, por España entera, por la economía (a ver si es verdad que de ésta se recupera un poco), pero sobre todo porque por una vez los españoles hemos dejado de ser los pupas, hemos dejado a un lado nuestros complejos y hemos tenido la confianza suficiente para seguir adelante y conquistar el mundo por un día. Todo ello sin perder la compostura y jugando limpio, que es más de lo que se puede decir de otros equipos (esa patada en el pecho todavía me está doliendo…)
Enhorabuena de todo corazón, chicos, hoy me siento más que nunca orgullosa de ser española. A ver si esta inyección de confianza y alegría nos da por fin el empujoncito que necesitamos.
P.D.- Por supuesto, Fredi y las niñas han vuelto a llevar con gran orgullo su camiseta de la selección... yo no la he llevado porque no tengo pero me ha dado igual, mi sonrisa de oreja a oreja ya lo decía todo
...¿Dublín? Nooo, ¡¡¡Salamanca!!! Los Jimenas are back to Spain!
Tratar de resumir casi cuatro años de odisea irlandesa en un solo post me parece poco menos que tarea imposible. Cuando nos conocimos al poco de llegar a Irlanda, Jimena tenía sólo tres mesecitos, y a Irene le faltaban aún dos para nacer; luego Irene nació y juntas crecieron Jimena y ella, cumplieron un año, dos, tres... y hasta tuvieron una hermanita cada una
Ahora a Jimena, a su hermanita Aldara y a sus papis les toca pasar página y empezar otra nueva aventura de vuelta en la madre patria. Y nosotros desde aquí les deseamos todo lo mejor, All the best como dicen los irlandeses, y que no piensen que se van a librar de nosotros, que ya nos juntaremos de vez en cuando aquí o allí para recordar viejos tiempos:
- Esas primeras quedadas de Spaniards todos los meses, primero en el Market Bar y luego en el Bia Bar...
- Esas clases de yoga para mamás y bebés, y los muffins de manzana y toffee que nos zampábamos después...
- Esos paseos entre el Ivy Exchange y Smithfield con los carritos de las niñas...
- Esos pic-nics improvisados en St. Stephen´s Green... (ah, que sólo fue uno  )
- Esas mudanzas, barbacoas y warming parties con la framily... (esas sí que fueron muuuchas)
- Esas pizzas del Domino´s que venían de perlas para cualquier ocasión...
- Esas charlas de mamis sobre bebés, embarazos, lactancia y demás...
- Esas comidas de los domingos, con menú a elegir entre pasta o pollo...
- Esos juegos del escondite o la pelota con Laia y su papá...
- Esos café-tertulia en el Starbucks mientras las niñas se lo pasaban pipa en el Cervantes...
Y muchos, muchos más. Muchas gracias chicos por tantos buenos ratos, y que la fuerza os acompañe. Actualizad el blog con vuestras nuevas aventuras
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