La segunda parte de nuestras vacaciones otoñales la pasamos en León, donde estuvimos del lunes 4 al viernes 8 de octubre. Allí aprovechamos para hacer unas compritas, llevar a las niñas al pediatra y sobre todo visitar a la familia, en especial a la bisabuela Lucila, que al fin pudo hacerse una foto con sus tres bisnietos: Irene, Alicia y Christian.
También tuvimos la suerte de poder darnos una vueltecilla por los puestos del mercado medieval que habían instalado para las fiestas patronales de
San Froilán; el mercado estaba muy curioso, con su zonas cristiana, judía, y mora... Nos gustó especialmente un puesto donde hacían carteles con caligrafía árabe, y compramos unas láminas con los nombres de las niñas escritos en árabe (o eso era lo que nos dijeron que ponía

)
Y desde León, el viernes volvimos al coger el coche para ir hasta el parador de
Cambados, adonde íbamos para celebrar la boda de unos amigos (¡enhorabuena otra vez, chicos!). El viernes durante el viaje nos venían cayendo chuzos de punta, pero luego la cosa se calmó y ya no nos volvió a llover en todo el fin de semana, lo cual fue una gozada. Una gozada fue también el poder juntarnos durante tres días con nuestro viejo grupo de amigos de Dublín (y digo viejo porque ya nos hemos ido desperdigando en estos últimos dos años, a este paso acabaremos repartidos a partes iguales entre España, Irlanda y Suiza), de paso disfrutando de una comida buenísima, que para eso estábamos en Galicia (yo como soy alérgica al marisco, en su lugar me atiborré de queso de tetilla, mmmhhh...)
Total, que las vacaciones acabaron siendo muy completitas, con visitas a toda la familia más unos días con los amigos. Para la vuelta tuvimos menos coche pero más avión: vuelo de Vigo a Dublín con escala en Madrid, también en buena compañía, y luego la tarde libre en casa para ir empezando a volver la realidad. Aunque sinceramente, el volver a la realidad nos está costando unos cuantos días más de lo previsto, será porque en España aún era principio de otoño y aquí en Irlanda ya casi parece invierno, pero en fin, qué le vamos a hacer...