Alicia cumplió ayer nueve meses, ¡ya está hecha una mayor!
Y se va pareciendo mucho a Irene, o esa impresión nos da a nosotros... también influye el que ahora es cuando está empezando a ponerse más ropa heredada de su hermana, que lo que teníamos de seis meses era casi todo de verano (Irene nació en diciembre y Alicia en mayo), y que tiene la carita igual de redonda y el pelo igual de cortito que Irene a su edad.
Hace un par de semanas fuimos a la Public Health Nurse a la revisión de los ocho meses, que básicamente consiste en un chequeo y una prueba de audición; la prueba de audición según la enfermera salió muy bien, aunque Alicia a veces miraba para donde no era, principalmente porque su hermana mayor estaba jugando a las cocinitas en un rincón y aunque la pobre intentaba no hacer ruido alguno se le escapaba de vez en cuando
Y por lo demás, todo estupendo: Alicia ya sabe ponerse a gatas y balancearse para alante y atrás, pero cuando tiene que desplazarse sigue haciéndolo al "estilo comando", arrastrando la barriguilla e impulsándose con los brazos, ¡a veces con uno solo mientras lleva un juguete en la otra mano!
Le encaaanta jugar con Irene, y a Irene le encanta también, le elige los juguetes e incluso le presta algunos suyos, incluido Nico. Pero el juego favorito de Alicia ahora mismo es destrozar, normalmente torres hechas con sus barrilitos o sus cubos apilables, o en su defecto las construcciones de Lego de Irene
En cuanto a las comidas, últimamente hemos avanzado mucho: se va acostumbrando a texturas más rugosas en los purés, ya no tienen que estar muy pasaditos, y también le va gustando comer con las manos. Con la fruta sigue poniendo cara de asco pero al menos ahora sí que se la come, y poco a poco vamos metiendo más variedad de alimentos. A ella le encanta coger la cuchara y metérsela ella en la boca, pero todavía no intenta coger la comida del plato, cualquier día de estos seguro que empieza...