Estos días están en casa con nosotros los abuelos Alfredo y Maripaz, que como buenos padrinos, han venido a traerle a Irene su
mona de Pascua (en versión huevo de chocolate: Irene ahora ha descubierto que le encaaanta el chocolate

)
Desde el viernes, que fue cuando llegaron, hemos tenido tiempo para hacer un poquito de todo: el sábado fuimos a dar una vuelta por el centro de Dublín, a tomar la pintita de rigor en Temple Bar y pasear por Grafton Street y St. Stephen´s Green (lo que nos dejaron el viento y el frío, ya sabéis cómo va esto del clima irlandés, por mucho que sea primavera); el domingo tocó ir a "culturizarnos" a la fábrica de Guinness, otro gran clásico de las visitas turísticas (y no pongo enlaces porque ya los he puesto otras veces, para más detalles preguntadle a
San Google), y el lunes nos quedamos por la zona y fuimos a elegir
este triciclo para Irene, que por cierto le encantó, a ver cuándo empieza a hacer bueno y podemos sacarla a dar vueltas por la calle en lugar de por el pasillo
Ayer lunes y hoy martes Fredi y yo hemos trabajado, e Irene ha estado disfrutando de los abuelos
full-time. Yo no sé quién se lo ha pasado mejor, si los abuelos o la nieta... de momento la nieta se nos está volviendo cada día más pillina, ya no sólo tiene una soltura increíble andando sino que ha aprendido a correr, sobre todo cuando alguien la persigue para hacerle cosquillas
Qué rápido se ha pasado esta semana... Y mañana nos vamos todos para España, ellos de vuelta a León y nosotros a Cáceres de
BBC, ¡hasta pronto!