Hola desde
San Sebastián, una ciudad que no conocía hasta hace unos días, pero que he descubierto que me encanta
Ha pasado una semanita desde que posteé por última vez... a ver, que os resumo la semana.
De lunes a miércoles hemos estado Irene y yo en Madrid, descansando un poquito por las mañanas, comiendo con la familia madrileña y haciendo vida social por las tardes. Y ha sido supercurioso: parecía la semana temática de las embarazadas: el lunes quedamos con Araceli y Juan, que están de unas diez semanas, y Tatiana (que no, no está embarazada, que sepamos

); el martes con Isra e Irene, que si no me equivoco están de veintitantas semanas, y
Jose y Blanca con su Alonso que ya está hecho todo un chaval (qué ilu me hizo conocerle al fin), y el miércoles con mi primo Borja y su novia Noe, que también está de veintitantas semanas. Tres días, tres embarazadas, para que luego digan que no hay baby boom.
El miércoles por la tarde llegaron mis padres, que se habían ofrecido a llevarnos a Irene y a mí a San Sebastián, ¡a la boda de Los Rubios! Los Rubios son nuestros amigos Jon y Cris, que más que una boda lo que nos tenían preparado era todo un programa de festejos...
El jueves llegamos a SanSe hacia las siete, nos instalamos en el hotel, bañamos a la peque y la acostamos (qué buena es, la mi pobre), y luego yo me escapé un rato para cenar con los novios, el hermano del novio y Merche y Nacho, los otros amigos que llegaron pronto. Y la mañana siguiente ya se nos fueron uniendo más amigos que iban llegando:
Óscar y Vicky con su Daniela, que le saca quince días a Irene y está hecha una auténtica muñeca, y
Kwin y Lo (que se casan el año que viene, ésa será otra buena). Nos fuimos a disfrutar de unos pinchos por la parte vieja de la ciudad, y el pobre
Fredi sin venir... su vuelo se retrasó y el pobre llegó justito para bañar a Irene y meterla en su cunita a dormir.
Pero no os creáis que él se echó a dormir también, y eso que venía molido... Jon y Cris nos tenían preparada la "pre-boda", una cena en una sidrería (no sé cómo se llama, sino lo pondría), y Fredi se fue para allá pero yo no porque también estaba molida y necesitaba recuperar energías para el sábado.
El sábado, ¡la boda! Fue por la mañana en el ayuntamiento (precioso, precioso, precioso todo, el ayuntamiento y la ceremonia), y luego un autobús nos llevó a la comida en
Gudamendi, en el monte
Igueldo, que también es precioso. La comida estuvo fenomenal, muy rico todo, y con menú especial para los alérgicos al marisco, que siempre tenemos que dar la nota
Por cierto, descubrimos que el clima en San Sebastián es clavadito al de Dublín: por la mañana nos hizo sol, pasamos hasta calor, y luego por la tarde se nubló para acabar lloviendo y relampagueando a base de bien... vamos, la versión vasca del
four seasons in one day.
Pero la lluvia daba igual, la fiesta continuaba. El bus nos llevó a una disco muy cerquita del
peine de los vientos (no recuerdo el nombre, sorry), y fue una pena porque tenía terracita pero no pudimos disfrutarla porque estaban cayendo chuzos de punta. Al ratito ya Daniela, sus papás y nosotros tres nos retiramos, que había sido un día muy largo, y los demás siguieron la juerga hasta las tantas... esta vez ni bañamos a Irene, que venía rendida (se había portado fenomenal pero la pobre ya no daba para más), todos a cenar y a la camita.
El pobre Fredi ha salido para el aeropuerto hoy domingo a las siete de la mañana. Pero aún no se habían acabado los festejos, porque... ¡había reboda! O como dicen en mi tierra,
tornaboda, una barbacoa en casa de los padres del novio (ya os decía, todo un programa de festejos). Y para allá que nos hemos ido los que quedábamos, que todavía éramos bastantes. Otra vez comimos fenomenal, cómo no, todo tipo de delicias ibéricas que a mí me supieron a gloria, y luego ya sí que fue momento de despedirse, snif, snif
Ahora estoy posteando desde el hotel; mañana ya nos vamos para Madrid, y el martes a Cáceres, que el sábado tenemos oootra boda: ¡Raquel y Torsten! Pasad buena semana, ya os seguiré contando...
(Post atrasado, para variar) Bueno, pues el año pasado se casaron Los Rubios y este año les ha tocado a Los Morenos, ¡enhorabuena Kwin y Lo! Para nosotros tres fue un fin de semana estupendo: llegamos el jueves por la noche a Madrid, y el viernes an
Tracked: Mar 26, 23:43