Es increíble lo deprisa que aprenden los bebés... Cada día que pasa Irene va ampliando su repertorio de movimientos, ya hay que empezar a tener cuidado con ella.
Cada vez le hace menos gracia eso de estar tumbada, ¡ella quiere ver mundo! Si la cogemos de las manitas, hace "abdominales" para auparse hasta quedarse sentada. Y aunque todavía no se sostiene sentada ella solita, ya le queda muy poco: si la ponemos en el sofá apoyada entre el respaldo y el brazo, se queda ahí un ratito observando a su alrededor o jugando con algún juguete.... hasta que le llama la atención algo que está un poco más lejos, se echa hacia adelante o hacia un lado, y ahí es cuando ya la tenemos que rescatar
Otras veces, cuando la vamos a sentar, se pone a empujar con las piernecitas para quedarse de pie, ¡le encanta! Es muy gracioso cuando la ponemos "a bailar" encima del cambiador, con las pataditas que pega parece que está bailando claqué. Y en el cambiador también la ponemos algunos ratos boca abajo (como dice mi hermano, "haciendo el tortugo"); mueve un montón los brazos pero todavía no sabe darse la vuelta ella sola.
Eso sí, con todo lo que se mueve ahora cambiarle el pañal va siendo más difícil, a veces esta niña es un rabo de lagartija. Ayer por la mañana armamos una buena cuando le estuve quitando la caca: a la mínima que me descuidé, ¡plaf! todo el pie en el pastel, y luego a dar patadas por todas partes... menos mal que las toallitas lo limpian todo, no me quiero imaginar cómo eran estas cosas hace veinte o treinta años, cuando nosotros éramos bebés
En fin, que a este paso, antes de que nos demos cuenta Irene estará dándose paseítos por toda la casa, como hace ahora su primita Isabel.