¡Irene es una campeona!
Hoy ha cumplido cuatro meses, y tocaba ir al GP a ponerle la vacuna: la tía se ha portado de maravilla, solamente lloró un poquitín cuando los pinchazos, pero luego cogida en brazos se tranquilizó enseguida, y hasta se despidió del GP al salir con una sonrisa de oreja a oreja
Luego nos hemos ido a dar un paseíto a San Stephen´s Green, a dar de comer a los patos (¡y las gaviotas!), momento que Irene ha aprovechado para echarse una siestecita. El resto de la mañana y el mediodía los ha pasado con toda normalidad, pero ya por la tarde en casa sí que ha tenido un ratillo un poco malo, hacia las cinco, yo diría que con unas decimillas de fiebre; le he dado de comer, nos hemos echado las dos una buena siesta en el sofá, y nos hemos despertado como nuevas...
... y a partir de ahí tan feliz, jugando con
su padre y el pollo gigante de peluche que le ha regalado por su cumplemés (vaya palizas que le pega al pollo, son para verlas, jajaja). Y luego en el baño se lo ha pasado como nunca, ya le va cogiendo el gustillo a eso de salpicar, y hoy ha sido apoteósico, al final había más agua fuera que dentro de la bañera
La verdad es que está para comérsela, cada día la descubrimos haciendo algo nuevo. Por ejemplo, hace un par de días que se mira los pies e intenta cogérselos cuando está boca arriba, y cuando la tumbamos boca abajo ya parece que quiere moverse de un lado para otro, cualquier día empezará a arrastrarse para conseguir llegar a los juguetes... Y lo de los dientes parece que va a días: ayer por ejemplo se notaba que tenía muchas ganas de morder, agarraba los muñecos como con ansia y los dejaba todos llenos de babas (sobre todo el pollo, que además era nuevo y lo cogió con muchísimas ganas

)
Y bueno, sigue creciendo y engordando como una campeona: esta mañana (con ropa, eso sí) pesaba 7 kg 140 gramos, ¡toma ya!