En esta casa ya no hay bebés, ¡Alicia se nos ha hecho mayor!
A partir de cumplir los dos años, la edad ya se deja de contar en meses, y para mí tiene bastante sentido. Alicia está ahora en esa época de grandes cambios, de querer hacerlo todo ella sola (y luego frustrarse cuando no lo consigue), de dejar de ser un bebé y empezar a ser una niña. Atrás quedaron la cuna (o parte de ella) y la trona, y las siestas poco a poco van siendo menos necesarias, de hecho en fin de semana raro es que consigamos que duerma algo, a no ser que vayamos a algún sitio en coche.
En la guarde ya está en la clase de
toddlers, por supuesto, y al parecer no le costó nada cambiar. Juega mucho con su hermana Irene y aprende un montón de ella, la verdad es que es una gozada ver lo bien que se llevan las dos. Irene ayuda a Alicia en todo lo que puede, y Alicia a veces se deja ayudar, pero a veces no. Ella sola se pone las zapatillas, el pijama, y a veces también acierta a ponerse la chaqueta, aunque otras veces se la pone al revés... Habla mucho (ya se la va entendiendo bastante), le gusta mucho mirar cuentos y hacer puzzles, y la tele también le gusta pero no aguanta mucho sin ponerse a hacer otra cosa. Ya sabe abrir y cerrar puertas, y si por ella fuera se lavaría sola las manos, aunque mejor la supervisamos por lo que pueda pasar... De vez en cuando se sienta en el potty y hay sorpresa, hoy por ejemplo ha conseguido hacer caca, ¡bien por Alicia!
Tiene el pelo ya un poco largo, le hacemos moñitos y está graciosísima, tiene una cara de pilla... y si sólo fuera la cara... en general se porta más o menos bien pero de vez en cuando se le cruzan los cables y nos lía una buena, y es que tiene una energía inagotable, por la noche nos dormiría a todos antes de quedarse dormida ella