Se me pasan los días y sigo sin escribir tan a menudo como quisiera, pero al menos quiero contaros cómo nos está yendo últimamente, y el título de este post nos viene que ni pintado.
Alicia está aprendiendo a andar a pasos agigantados, ¡y le encanta! Ya es toda una profesional del
cruising, y aunque todavía no se atreve a soltarse, si le das el correpasillos y la encaminas un poco se te planta en un minuto en la otra punta de la casa

. Aparte de eso, la verdad es que está preciosa, y es graciosísima, superexpresiva señalando lo que quiere, agarrando todo lo que se le pone por delante e intentando decir ya sus primeras palabras.
Irene también va haciendo sus pinitos, aunque por supuesto en otras cosas, como pintar, escribir letras... ¡y aprender gaélico! La tía, ya sabe contar del uno al diez, unos cuantos colores y otras palabras sencillas como
madra (perro). Nosotros hacemos lo posible por seguirle el ritmo y aprender nosotros también las palabras (le hemos pedido a su cuidadora de la guarde que nos haga una chuleta), pero la verdad es que nos resulta superdifícil, y yo que creía que los idiomas se me daban bien... en fin.
Y en cuanto a nosotros, estoy muy contenta porque pasito a pasito también vamos avanzando, estamos consiguiendo reducir un poco el caos en casa. Aún queda mucho por hacer, por supuesto, y yo calculo que tardaremos meses en acabar de ponerlo todo en orden, pero poco a poco vamos consiguiendo cambiar costumbres y rutinas y mantenernos un poquito más al día. Lo único malo de momento es que yo al menos, al dedicar más tiempo a la casa (y a descansar y tomarme tiempo para mí, todo hay que decirlo), estoy dedicando mucho menos tiempo al "mundo virtual", o sea, el blog, el correo electrónico, las redes sociales y demás. Supongo que la lección que sacaremos de todo esto será aprender a llevar al día lo imprescindible para poder dedicar nuestro tiempo a lo más importante...
escuchar música.