Esta mañana Alicia y yo nos la hemos pasado enterita en el Rotunda: hoy tocaban prueba de tolerancia a la glucosa, ecografía y visita al ginecólogo.
La prueba de la tolerancia a la glucosa ya me había tocado hacerla en el embarazo anterior, así que ya sabía a lo que iba: desde las ocho y media que he llegado hasta las doce y algo que me he ido, me han sacado sangre cuatro veces, más o menos a cada hora, y entre medias hemos ido haciendo las otras cosas, con lo que no me ha dado tiempo a aburrirme ni mucho menos, aunque a lo que sí me ha dado tiempo es a terminarme el libro que tenia a medias.
Fredi esta vez ha podido pasarse un ratito para estar en la ecografía, después de que el pobre se había perdido todas las anteriores, y nos ha hecho mucha ilu ver a Alicia con sus manitas y piececitos... ahora mismo su peso aproximado es de 1,250 kg, y todavía no está bien colocada (cabeza abajo) pero no importa, porque tiene tiempo de sobra para darse la vuelta de aquí a finales de abril. Por cierto, se sigue confirmando que es una niña, sorry por los que todavía apostaban porque pudiera ser un Daniel
Hasta aquí la parte del azúcar, y al salir al patio del Rotunda llega la segunda parte: ¡nieve!
Más nieve en Dublín, que aunque en las calles del centro no estaba cuajando porque el suelo estaba mojado ya, en otras zonas de Dublín sí que caía fuerte y cuajaba... tanto que yo pensaba volver al trabajo, no había pedido el día ni nada, pero en vista de las que se han liado con el tráfico y la nieve estos días anteriores, al final he quedado con mi jefe en que me venía para casa (un encanto de hombre este jefe mío, no me cansaré de repetirlo...)