Bueno, pues ya estamos viviendo en el piso nuevo, después de un fin de semana de mudanza relámpago
Nuestra idea original era hacer una buena parte de la mudanza el sábado, pero sin grandes prisas, aprovechar que venían unos amigos a echar una mano para hacer una barbacoa y reírnos un rato, dormir en el piso viejo y al día siguiente acabar de cambiarlo todo…
Pero luego todo salió completamente distinto: habíamos estado llevando cosas al piso nuevo desde el miércoles que nos dieron las llaves, pero no habíamos tenido tiempo de ponernos a empaquetar el resto, y cuando llegaron los amigos más madrugadores (MUY madrugadores, y eso que era sábado, pobrecitos) nos pillaron con todo patas arriba… y lo que hicieron fue organizarse de tal manera que ¡en un rato estaba media casa empaquetada y metida en los coches! Impresionante, de verdad, visto y no visto.
Llegados a ese punto y dada la eficiencia de la “brigada mudancil” (conocidos desde entonces como
los que vinieron a echarnos de nuestra casa 
), decidimos que después de la barbacoa nos daba tiempo a terminar de recoger lo que quedaba y estar todos en el piso nuevo a tiempo para la cena… y así lo hicimos, estrenamos el piso nuevo de la mejor manera posible: con unas risas y unas pizzas recién hechas (que por poco se pierden por el camino pero al final llegaron, menos mal)
Fue un día largo pero inolvidable… una vez más, muchísimas
gracias a todos, no os podéis imaginar lo que ha significado esto para nosotros.
P.D.- Ya avisaremos cuando la casa deje de ser un caos para hacer una fiestecita como Dios manda