Ayer sábado, contra todo pronóstico, en Dublín era verano. Pero verano VERANO: a las nueve y media de la mañana ya estaba Irene en manga corta dándose vueltas con el triciclo por el jardín (vamos, en el cacho césped que tenemos enfrente de casa), lo nunca visto por estas tierras.
Para aprovechar un poco el día, ya que están de visita el fin de semana los abuelos Ángel y Mari Carmen, nos fuimos al centro a pasear un poco por
St Stephen´s Green, y a que Irene montara un rato en los columpios... la verdad es que la pobre Irene ayer por la tarde no es que estuviera en su mejor momento, tenía un poco de "mamitis" y no se separaba de Nico (su muñeco favorito) ni a la de tres...
...Y luego supimos por qué. Por la mañana le habíamos visto unos pocos granitos en la tripita, en la línea del pañal, y pensamos que seguramente serían del sudor, por el calor que hacía. Luego por la tarde al bañarla ya le vimos alguno más y nos empezamos a mosquear... de madrugada se despertó con fiebre y a esas alturas ya teníamos más o menos claro que era
varicela. Así que esta mañana nos acercamos al
hospital infantil de Tallaght, no porque la cosa fuera grave sino porque siendo domingo no había otro sitio adónde ir más que a urgencias, y nos confirmaron que efectivamente era varicela, que le saldrían todavía bastantes más granitos (cierto, le han salido) y que le diéramos paracetamol cada cuatro horas para irle bajando la fiebre.
Y poco más, aparte de quedarnos en casa para no andar por ahí contagiando a otras personas... así que aunque también hoy ha sido verano (un poco menos, eso sí, pero aun así muy bueno), nos hemos quedado en casita, Irene más o menos bien, jugando y tal, aunque a ratos tontina y comiendo sólo regular porque también le han salido llaguitas dentro de la boca. Por supuesto, no puede volver a la guarde hasta que no se le haya pasado del todo, así que los abuelos han cambiado su billete de vuelta y se van a quedar en Dublín ejerciendo de abuelos unos cuantos días más, ¡muchísimas gracias!
Otro efecto colateral de la varicela de Irene es que al final no vamos a poder ir la semana que viene a
la boda de los Txemas (snif), pero en fin, al menos no es por nada grave, ¡pasadlo muy bien, chicos, y ya nos contaréis a la vuelta!