Hasta a los blogs más optimistas les toca de vez en cuando repartir malas noticias...
Número Dos ya no va a venir a vivir con nosotros, algo salió mal por el camino y el pobre no lo pudo superar. Primero pensamos que nos habíamos equivocado con las fechas y que era más pequeñito de lo que habíamos calculado, pero en realidad lo que pasaba es que había dejado de crecer; el jueves una ecografía nos lo confirmó.
Así que de momento vamos a seguir siendo tres en casa: Papá, Mamá e Irene, que es nuestra alegría y nuestra medicina para los malos ratos. Y no os preocupéis, de verdad, que el mal ratillo ya lo pasamos el jueves, pero después ya lo hemos ido asimilando, y la verdad es que si nos paramos a pensar, ha ocurrido de la mejor manera posible: muy al principio del embarazo, y no con el primero sino con el segundo, cuando ya tenemos una niña preciosa para recordarnos que es posible, que ya lo hemos conseguido una vez, y que lo volveremos a conseguir, sin ninguna duda.
Y ya está, ahora lo que toca es mirar para alante... Gracias por vuestro apoyo y vuestras palabras de ánimo