Eso es lo que te dice Irene cada vez que te da alguna cosa para que la cojas:
ta-ta.
Ahora que está empezando a hablar, tenemos mucha curiosidad por qué palabras utilizará, si serán en español o en ingles. Dicen que los niños bilingües tardan un poquito más en empezar a hablar, pero que cuando lo hacen distinguen perfectamente entre los dos idiomas. También dicen que si una palabra la conocen en los dos idiomas, normalmente elegirán la que sea más fácil; por ejamplo: entre decir
zapato y decir
shoe, seguramente digan
shoe, que es más corta y más fácil de pronunciar... tenemos muchas ganas de comprobar si es verdad.
De momento Irene la mayoría del tiempo lo que habla es en su propio idioma, les suelta cada parrafada a los muñecos... y cuando estamos leyendo cuentos, ¡ella también lee en voz alta!
De entre las pocas palabras inteligibles que dice, la mayoría son en español, pero ya va alternando un poco: además de las clásicas
agua y
papá (
mamá no la cuento porque no la dice prácticamente nunca, o nunca, vamos), ahora dice con mucha frecuencia
¡hala! (imitándonos a nosotros, que muchas veces lo decimos al enseñarle cosas) y a veces también
tapa, porque le encanta ponerle la tapadera a cosas, como a su vaso para beber. Y para saludar es curioso, ella normalmente sólo saluda con la mano pero luego con los muñecos juega a decir hola y adiós, que traducidos al Ireneo son
ha-laa y
ba-ba (
bye-bye, suponemos), esta mañana le cogía la manita a Nico y le hacía saludar
Y después está el famoso
ta-ta, que nosotros pensábamos que era una versión simplificada de
gracias, y sí que lo es en realidad, pero no como pensábamos. Resulta que aquí en Irlanda es lo que les enseñan a los niños para dar las gracias, suponemos que porque
thank-you es muy difícil, así que simplifican diciendo
ta-ta... y lo gracioso es que algunos irlandeses lo siguen utilizando de mayores, o algunos lo dejan en un solo
ta.
Curioso, esto de los niños y los idiomas...