En noviembre de 2005, muy muy poquito después de llegar
Fredi y yo a Irlanda, nuestro buen amigo
Eneko nos contó la primicia del nuevo proyecto en el que estaba trabajando: una web para poner en contacto a todos los españoles viviendo por el mundo, a todos los
expatriados. La idea era compartir los conocimientos y las experiencias vividas en el extranjero, y servir de ayuda para los que desde España quisieran atreverse a dar el salto. Ni que decir tiene que nos pareció una idea estupenda.
Y así nació
Spaniards.es, y yo tengo el gran honor de ser
una de las primeras usuarias registradas, concretamente la número cuatro, inmediatamente después de los dos
socios fundadores... y de algún listillo más que se me adelantó
Empezamos siendo sólo unos poquitos, pero a medida que pasaban los meses iban llegando cada vez más usuarios nuevos, y los foros se empezaron a animar un montón, sobre todo los de
Estados Unidos e
Irlanda... y un buen día en el foro de Irlanda surgió la idea de hacer una quedada para conocernos todos en persona.
La primera quedada de Spaniards en Dublín se celebró el 25 de noviembre de 2006, y salió tan bien tan bien que decidimos institucionalizarla: a partir de entonces, siempre el último sábado de cada mes nos dábamos cita en la esquina nordeste del
Market Bar.
Y más de un año llevamos ya de quedadas... muchas buenas amistades han surgido de nuestros encuentros mensuales, ¡y más de una pareja! Pero había un detalle que no nos acababa de convencer, y era el lugar de reunión; la verdad es que nunca nos sentimos del todo bien recibidos en el Market Bar, supongo que básicamente por ser una panda de españoles ruidosos que ocupábamos mucho sitio pero no consumíamos pintas a ritmo irlandés (pero es que ¿quién puede seguirle el ritmo bebiendo pintas a un irlandés?)
Total, que necesitábamos un cambio de aires; y hoy, gracias a
Bea y Txm que se lo han currado con la investigación, ¡lo hemos conseguido! Hemos pasado a la versión 2.0 de las quedadas de Spaniards: ahora en el
Bia Bar.
Nosotros hemos llegado como a las dos y media, justito para comer (la convocatoria es a las doce y media pero ya se sabe lo que pasa con los españoles y la puntualidad), hemos probado las pizzas y los paninis y los dos estaban muy ricos. Además, el bar es muy tranquilo durante el día y los camareros son super agradables, hoy hemos estado en una sala para nosotros solos, casi casi como si la hubiéramos reservado... de hecho, ya hemos hablado con los camareros y para la próxima vez pensamos reservarla.
Así que parece que hemos entrado con buen pie en nuestra nueva "sede social"... Y ni que decir tiene que, como siempre, lo hemos pasado fenomenal (Irene incluida) charlando con los Spaniards irlandeses