Llevo varios días sin postear y se me van acumulando cosillas que contar sobre Irene, aquí va un resumen de esta semana.
Irene empezó otra vez hace unos días con un catarro: los típicos mocos, un poco de fiebre, etc. No le dimos mucha importancia (desde que empezó la guardería le ha estado pasando mucho, es lo normal), pero la verdad es que la pobre empezó a no querer casi comer (seguramente porque le doliera la garganta) y a no dormir demasiado bien... así que papá y mamá empezamos a no dormir demasiado bien tampoco
Por otro lado, una novedad importante es que últimamente le ha entrado bastante
mamitis, es decir, quiere estar siempre en brazos de mamá, o al menos con mamá bien cerquita... esto según los libros también es normal a esta edad, es una etapa más de su desarrollo: se ha dado cuenta de que mamá se puede ir y no se sabe cuándo va a volver, así que ha decidido que lo mejor es no perderla de vista por si acaso.
Y claro, se le ha juntado el catarro con la
mamitis y anda bastante mimosina, la pobre. El martes fue el primer día que lloró al dejarla por la mañana en la guarde, y aunque se le pasó en unos segundos, la verdad es que no se encontraba muy bien; por la tarde nos llamaron para que fuéramos a buscarla porque tenía fiebre y no se le había bajado con el paracetamol. Intentamos llevarla al GP para que la vieran y quedarnos más tranquilos, pero resultó que a partir de las cinco ya sólo cogían a gente con cita, y nos mandaron al
hospital de Tallaght, que nos cae a un cuarto de hora en coche, a pesar de que no era una urgencia como tal. Pero bueno, para allá que fuimos... y después de echar la tarde allí en la sala de espera (más de dos horas y media), el pediatra la examinó y nos dijo que todo parecía estar bien, que respiraba con normalidad, que sólo era un catarro, seguramente vírico, y que siguiéramos con el paracetamol y en unos días se le acabaría pasando.
Y como justo a partir del día siguiente (ayer miércoles) yo cogía unos cuantos días de vacaciones para pasarlos con los abuelos Ángel y Mari Carmen, de visita en Dublín, Irene en vez de ir a la guarde estos días se está quedando en casita con nosotros, y así aprovecha para recuperarse: ahora ya tiene menos mocos y duerme mejor, aunque todavía tose bastante por la noche. Comer todavía come bastante poco (salvo líquidos), y lo peor es que la mitad de las veces no quiere tampoco el
Calpol, pero al menos ya hay muchos ratos que está de muy buen humor y se pone a jugar tranquilamente.
Y los ratos que está de buen humor, ¡ya se quiere poner de pie! Con un poco de ayuda normalmente lo consigue... y a veces también sin ayuda, como ayer por la mañana, que la acosté para dormir la siesta pero ella se espabiló y no quería dormirse; la dejé en la cuna, salí de la habitación, volví a los tres minutos y me la encontré de pie, agarrada al borde pero sin soltar a su inseparable amigo Nico
Y hoy el gran descubrimiento han sido las rodajitas de plátano para comer con las manos; teniendo en cuenta lo que ha comido de sólido en estos últimos días, ha sido todo un éxito, y ella se lo ha pasado fenomenal. Veremos a ver si mañana ya se la ve recuperada del todo, o casi.