Anoche estuve con la gente del trabajo tomándome unas pintas
en este pub.
¿Y eso por qué? Pues porque resulta que tres de mis compañeros habían organizado una especie de conciertillo benéfico en favor de
SightSavers, y aunque al principio compré la entrada sin tener mucha intención de ir, luego me picó la curiosidad y me animé a pasar por allí un rato.
Y no me arrepentí; de hecho me llevé una grata sorpresa, porque yo me esperaba un concierto más tipo pop rock, en un escenario, y lo que me encontré fue una sesión de música en directo
al más puro estilo irlandés, con canciones típicas de
Irish folk music. Cuando yo llegué hacía unos minutos que habían empezado; no había escenario, estábamos todos en una zona reservada del pub, y Alex, Martin y Alan, los tres músicos, se habían sentado en un rincón frente al resto de nosotros. Me resultó muy raro verles a los tres allí tocando y cantando, acostumbrada a verlos en el trabajo, ¡y no me imaginaba que cantaran y tocaran tan bien! Según la canción tocaban distintos instrumentos: guitarra, flauta, armónica, y algo que si no era una bandurria se le parecía muchísimo. Pero lo mejor eran las voces y el sentimiento con el que cantaban; en el momento no reconocí ninguna de las canciones pero sí me quedé con la copla de algunas de ellas, aquí tenéis un par de ejemplos:
a pair of brown eyes y
seven drunken nights (
la letra de esta última es muy graciosa)
Total, que como suele pasar en estos casos, yo que no tenía pensado estar más que un rato acabé quedándome hasta el final del concierto, y la verdad es que lo disfruté un montón: la música, el ambiente, la conversación... y el par de pintas de
Smithwicks que me tomé (ya sé que lo típico es la
Guinness pero lo siento, no va conmigo, la encuentro demasiado fuerte).
En resumen, una noche de pub inolvidable. Nunca sabes con qué te puede sorprender una persona...