Buenas, después de una semanita de silencio volvemos a dar señales de vida
El viaje desde León lo hicimos el domingo, en dos partes: la abuela Maripaz y la tita Sara nos llevaron hasta Salamanca, allí comimos con la tita Mamen que venía a recogernos, y luego salimos para El Casar; la enana se echó una buena siesta durante el viaje, como de costumbre, y al final llegamos a casa a buena hora para la merienda.
Desde entonces estamos descansando un montón las dos y disfrutando del buen tiempo, aunque por suerte todavía no hace demasiado calor. Irene se ha adaptado muy bien al cambio (yo creo que la pobre ya está acostumbrada a que la cambiemos de ambiente cada pocos días), y sigue poniéndose cada día más grande y más guapa... y no es porque yo lo diga, que soy su madre, ¿eh?
Novedades de Irene estos días:
- ¡Muerde! O más bien mordía, se pasó un par de días mordiéndome el pecho durante las tomas, y yo pegaba unos respingos tremendos y la asustaba, pero parece que ya ha aprendido que no hay que morder a mamá, y no ha vuelto a hacerlo desde hace tres días o así.
- ¡Le ha salido un lunar! En el pie izquierdo, en la parte baja del empeine. Ya me extrañaba a mí que no le salieran, con la cantidad de lunares que tenemos Fredi y yo, seguramente éste es el primero de muchos.
- Ayer por la tarde se dio su primer baño en piscina, ¡y le gustó! Fue un baño cortito porque el agua no estaba demasiado caliente, pero se lo pasó bastante bien en la piscina de los abuelos (donde hace muchos años aprendió a nadar su mamá). Por cierto, estrenó el bañador haciéndose pis antes de entrar en el agua
- Está hecha una charlatana, se echa unas parrafadas larguísimas de "papapapapa", "taitaitaitaitai" o "nananananana", según le da, y es muy gracioso porque cuando llora o protesta también lo hace "hablando", y echándole mucho sentimiento, te partes de risa.
- En cuanto a las comidas, vamos variando cada día el puré de frutas: pera, manzana o pera con plátano (plátano solo no, que es un poco indigesto). Mañana o pasado empezaremos ya con los purés de verduras, concretamente con zanahorias, que también son más o menos dulces, para luego ir añadiendo judías verdes y demás, a ver qué tal.
Y ya no hay mucho más que contar... allí en el campo estamos muy tranquilitas, y algunas tardes venimos para Cáceres, como ahora que estamos en casa de mi hermano, o mañana que quedaremos para tomar algo con los amigos. Ya queda menos para que vuelva Fredi; todos los días hablamos un poquito con él, aunque ahora el pobre ya no la puede ver tan a menudo por la webcam