Hoy era el día de entrega de notas en el colegio de mis sobrinos, en Cáceres; aquí en León también era hoy, así que supongo que lo habrá sido en los colegios de toda o casi toda España.
Y mira qué casualidad, hoy tambiéna mí me han dado las notas
Resulta que ayer recibí un SMS de mi jefe diciendo que ya habían salido los resultados de las evaluaciones anuales, que tenía buenas noticias y que quería charlar un ratito conmigo por teléfono, así que quedamos en que esta mañana hablaríamos por
Skype. El tema de las evaluaciones supongo que es más o menos igual en todas las empresas: cada año se revisan los objetivos alcanzados por cada trabajador, y eso sirve como base para posibles subidas de sueldo o de nivel; en nuestra empresa es curioso porque la evaluación consiste en que tú mismo te evalúas, exponiendo en qué has trabajado y lo que has conseguido durante el último año, y luego tu superior la revisa contigo hasta que los dos quedáis de acuerdo. Y como yo iba a estar de baja maternal en la fecha en que había que redactar la evaluación, tuve que dejarla hecha antes de irme, en noviembre, y lógicamente sólo abarcaba seis meses porque los otros seis me los iba a pasar sin trabajar.
Total, que ya lo habíamos dejado todo preparado, a la espera de entregarlo en junio a los superiores y demás, y yo me esperaba buenos resultados porque entre otras cosas ya me lo había comentado mi jefe extraoficialmente.
Me esperaba buenos resultados. Pero no tanto.
Me medio esperaba un aumento de categoría, que efectivamente me han dado, y me esperaba un aumento de sueldo pero no sabía de cuánto (al final ha sido de un 12%).
Pero lo que no me esperaba es que valoraran mi trabajo con un 5 sobre 5, lo cual según su baremo significa que "continuamente excedo las expectativas de mi puesto". Y todo esto teniendo en cuenta que en realidad
sólo he trabajado la mitad del año, ¡que la otra mitad he estado de baja maternal! Y que ahora cuando vuelva tendré una hija a la que cuidar, que ya no podré quedarme después de la hora aunque quiera, y que de vez en cuando tendré que faltar porque ella esté enferma o cualquier otra cosa.
Igualito que en la empresa media española, ¿eh?
En fin, qué os voy a decir que no os haya contado ya... aparte de que, como diría mi buen amigo Raúl, de este trabajo no me sacan ni con agua caliente