Hoy Irene y yo nos hemos estado despidiendo de la ciudad por una temporadita...
Hemos ido a dar un paseo por la ruta habitual: bajando por O'Connell street hasta el Liffey, cruzando por O'Connell bridge, pasando por delante del Trinity College hacia Grafton Street, hasta llegar a St. Stephen's Green. Hacía una tarde estupenda, y el green estaba llenito de gente tomando el sol; hemos dado una vueltecita disfrutando de las melodías que llegaban desde el kiosco donde tocaba la banda de música, y luego hemos entrado en el centro comercial para una parada técnica: toma de Irene y cambio de pañal.
Y de ahí a casita dando otro paseo, esta vez cruzando el Temple Bar, para completar el recorrido. Al llegar a Parnell street, nuestra calle, me quedé pensando que ya dentro de poco dejaría de ser nuestra calle...
Mañana nos vamos para España. Fredi se volverá pronto, pero Irene y yo nos quedaremos a disfrutar del verano con la familia, y para cuando volvamos la mudanza ya estará hecha, nuestra casa ya no estará en el centro de Dublín: será el inicio de una nueva etapa en nuestra vida.
Bueno, chicos, seguiremos informando desde donde quiera que estemos... ¡nos leemos!
Ayer martes, Irene amaneció a la hora habitual, alrededor de las ocho. Lo primero que hacemos siempre por la mañana es cambiar el pañal, que está hinchadísimo de toda la noche, y luego yo suelo dejar a Irene en el centro de la cama de matrimonio (normalmente boca abajo para que vaya practicando "el tortugo") mientras voy a tirar el pañal sucio y a lavarme las manos. Total, que cuando volví del cuarto de baño, ¡sorpresa! Me encontré que Irene se había puesto boca arriba ella solita
Jooo, qué rabia, la primera vez que se da la vuelta y voy yo y me lo pierdo... así que lo que hice fue irme corriendo a por la cámara, ponerla en modo de grabación de vídeo y volver a poner a Irene boca abajo... y despacito, despacito, volvió a darse la vuelta. ¡Bien! Ahora ya tengo pruebas.
Y desde entonces no lo ha vuelto a hacer, aunque supongo que estas cosas son así, una cosa es que sepa hacerlo y otra que le dé la gana
Después de tres días consecutivos de pasearnos por Citywest en busca del apartamento perfecto (que no existe, por cierto, pero intentaremos quedarnos con lo más parecido), hoy domingo nos hemos quedado en casa a vaguear.
Y la verdad es que hoy es el día ideal para quedarse en casita: desde por la mañana temprano se oía cómo arreciaban el viento y la lluvia fuera; el ascensor lleva estropeado desde ayer (vivimos en un quinto piso) y no tenemos la mínima esperanza de que lo arreglen siendo fin de semana, y además los tres teníamos cansancio atrasado...
Irene llevaba despierta jugando en la cuna desde las siete y pico, y yo andaba haciéndome la sueca un poco para aguantar un ratito más en la cama, cuando a las ocho menos diez sonó la alarma de incendios. Salí escopetada para la habitación de Irene pensando que se asustaría y lloraría, pero qué va, ¡estaba tan tranquila! Nos levantamos y empezamos el día: cambio de pañal, desayuno, un ratito de juego... y a las nueve llegó la hora de su siesta matinal: sorprendentemente hoy no protestó al acostarla, se quedó jugando con Pepito, su muñeco favorito, y a los cinco minutos estaba frita, momento que aproveché para volverme a la cama a leer, que para eso es domingo y fuera hace un día de mil demonios
Y digo que los tres teníamos cansancio atrasado porque me volví a quedar dormida, y los tres hemos seguido durmiendo hasta casi las once, ¡qué gozada! Un día así de vez en cuando viene fenomenal. Ahora es la una y media e Irene se está echando la segunda siesta del día, y otra vez se ha quedado en la cuna sin protestar, así que supongo que ella también está disfrutando del día de vagueo. Que aproveche, que mañana volvemos a la carga, a patearnos Citywest y sus alrededores...
Y por fin una noche, cuatro días después de salir de cuentas, llegaron las contracciones... era el 15 de diciembre de 2006, Fredi me ha ayudado a reconstruir una cronología aproximada:
Hoy hemos vuelto a ir Irene y yo a mi empresa de visita
Quería pasar por allí para ir empezando ya a tomar contacto otra vez, porque cuando volvamos de las vacaciones (¿os había dicho que Irene y yo nos vamos a España los meses de junio y julio? Fredi se quedará de rodríguez e irá y vendrá unas cuantas veces, más detalles en un próximo post) ...como iba diciendo, que cuando volvamos de las vacaciones sólo quedaran tres semanas para incorporarme de nuevo al trabajo.
Todos los viernes el equipo se toma un descansillo de tres a cuatro para hacer una reunión informal en la cantina, tomar un poco de tarta y charlar, y he aprovechado para hacerles la visita en ese rato, como ya hice la última vez. Me ha hecho ilusión ver a mis compañeros y a mis jefes y charlar un rato con ellos...
... Pero más ilusión todavía me ha hecho el que me tuvieran preparadas dos minirreuniones semiinformales para hablar ya de temas de trabajo. Una ha sido con uno de mis compañeros, al que resulta que ahora han ascendido, está formando un equipo nuevo, y que ¡me ha propuesto pasarme a formar parte de su equipo! Me he sentido muy halagada, y he quedado en pensarlo... pero es que después he tenido la otra minirreunión, esta vez con mi jefe, ¡que lo que quería era convencerme para que me quedara donde estoy, en B2B! Me he quedado alucinada, todavía quedan tres meses para que vuelva, y no sólo lo están deseando sino que casi casi se están peleando por mí
No sé, días como hoy me hacen recordar por qué dejé mi cuchitrabajo en España en busca de algo mejor... y también dar gracias porque lo encontré
En estos últimos días, Irene:
- Ha seguido practicando el mantenerse sentadita, cada vez le sale mejor
- Ha descubierto su oreja derecha, le gusta enredar con ella cuando tiene algo de sueño.
- Ha aprendido a quitarse el trapito que le ponemos en la cara cuando jugamos con ella a ¿dónde está Ireneee?, y a sonríe de oreja a oreja cuando consigue destaparse y le decimos ¡ahí está!
- Ha seguido intentando tocarse los pies y jugar con ellos, casi siempre sin éxito
- Ha jugado mucho con su amiguita Jimena, que ya tiene ¡diez meses!. Ahora sí que se hacen caso la una a la otra: Irene se queda mirando a Jimena, y Jimena quiere jugar con ella, tocarle la cara, el pelo... quitarle los juguetes... vamos, lo normal, pero Irene se lo toma con filosofía.
- Ha jugado también con su amiguita Sofía, con la que se lleva nada más un día. Bueno, entre las dos todavía no interactúan mucho, pero se miran, se sonríen y luego sigue cada una por su lado
- Ha hecho un montón de vida social con los Spaniards, el sábado en la barbacoa de Miguev (donde los tres nos lo pasamos de miedo, por cierto) y hoy pasando la mañana con Ociore.
- Ha seguido, como siempre, haciendo felices a sus papis con sus juegos y sonrisas
... aunque ya ha bajado un poco el ritmo tan bestial que tenía, si es que no podía mantenerse lo de ir engordando a kilo por mes
Esta mañana la he llevado a la farmacia a pesarla, más que nada para hacernos una idea, y con ropa (hacía fresquito porque estábamos al lado de una puerta abierta a la calle) la señorita pesa 7.540 gramos, o sea, más o menos medio kilo más que hace un mes, lo cual no está nada mal.
Todavía sigue estando bien rolliza, y sus mofletes siguen siendo impresionantes, aunque ya no es "toda mofletes" como antiguamente. Come fenomenal: seguimos con lactancia materna exclusiva hasta que cumpla los seis meses ( como recomienda la OMS), y después ya empezaremos con las papillas y los purés, ¡qué ganitas!
Pero eso sí, ahora el "problema" es que durante las tomas se distrae un montón mirando a su alrededor, sobre todo si está en un sitio nuevo o hay gente por allí cerca, y cada diez segundos deja de comer y vuelve la cabeza para curiosear. Resultado: durante el día come un poco menos, pero ¡la tía ha aprendido a recuperarlo por la noche! Durante las tomas de la noche, entre que está medio dormida, que no hay distracciones y que hay mucha leche en el pecho, está comiendo un montón, no veáis lo que pesa el pañal cuando se lo cambio por las mañanas...
... y hablando de pañal, ayer se me olvidó comentar que la noche anterior Irene había decidido celebrar su quinto cumplemés haciéndose caca a las dos de la mañana, justo cuando acababa una toma y ya la iba a devolver a la cuna... madre mía, qué pereza tener que encender la luz, sacarla de su saquito, cambiarla, volver a meterla en el saquito, apagar la luz y acostarla otra vez, cuando ya hacía meses que no tenía que cambiarle el pañal por la noche... menos mal que se volvió a dormir como si tal cosa, que si no...
Irene cumple hoy cinco meses, ¡¡¡BIEEEEEEEEEEEEENNN!!!
Y qué os voy a contar, pues que está hecha una campeona. Últimamente la veo supermayor, ya jugando ella sentadita en su miniparque, ya es todo un personaje
Bueno, sentadita en realidad sólo dura unos segundos: luego empieza a irse para un lado intentando alcanzar el juguete que está un poco más allá, y se va inclinando, inclinando hasta que se queda tumbada de lado, ahí juega un ratito si ha conseguido alcanzar el juguete, y luego se va retorciendo hasta quedarse o bien boca arriba o bien boca abajo... y de ahí ya la rescatamos, y vuelta al punto de partida. Últimamente está haciendo una de ejercicio... no me extraña que por las noches caiga rendida en su cunita.
Por cierto, ayer, después de un mes faltando por unas razones o por otras, Irene y yo volvimos a la clase de yoga, ¡y qué diferencia, cómo se nota todo lo que ha crecido! Recuerdo cuando la llevé la primera vez con seis semanitas, y los bebés de seis meses me parecían supermayores... pues resulta que ahora Irene es de las más veteranas de la clase, y además se portó superbien, fue el alma de la fiesta con sus grititos de alegría. Y no sólo pude seguir la clase entera con toda comodidad, ¡hasta pude hacer la relajación! Normalmente durante el rato de la relajación la ponía al pecho, a comer, las dos tumbaditas, pero claro, yo no me relajaba nada porque estaba pendiente de ella; ayer en cambio la puse sentadita en el hueco de mis piernas mientras yo me tumbaba, y ella estuvo la mar de entretenida mirando para todas partes, sin moverse ni decir ni pío, yo estaba que no me lo creía.
Y después de la clase, para no perder las buenas costumbres, nos fuimos al tradicional almuerzo de mamás con sus bebés, al que se unieron los dúos Carlota-Jimena y Magda-Sofía, y luego nos subimos las seis a casa de Carlota a charlar, como en los viejos tiempos. La verdad es que voy a echar de menos estos martes... ya sólo voy a ir a una clase más, la de la semana que viene, que la tengo pagada ya, y luego ya no compro más abonos porque nos vamos a España de vacaciones
Sí sí, nos vamos a España, ¡Irene y yo nada menos que dos meses, junio y julio! Fredi irá y vendrá varios fines de semana, para ir a la primera comunión de nuestro sobrino Ángel, la boda de nuestros amigos Jon y Cris (más conocidos como "Los Rubios"), y la boda de nuestros amigos Raquel y Torsten, en Madrid, San Sebastián y Cáceres respectivamente, y luego para pasar unos días en Santa Marina de Valdeón con la familia... si es que tenía razón aquél que decía que ya somos la BBC, volvemos a España para bodas, bautizos y comuniones
Es increíble lo deprisa que aprenden los bebés... Cada día que pasa Irene va ampliando su repertorio de movimientos, ya hay que empezar a tener cuidado con ella.
Cada vez le hace menos gracia eso de estar tumbada, ¡ella quiere ver mundo! Si la cogemos de las manitas, hace "abdominales" para auparse hasta quedarse sentada. Y aunque todavía no se sostiene sentada ella solita, ya le queda muy poco: si la ponemos en el sofá apoyada entre el respaldo y el brazo, se queda ahí un ratito observando a su alrededor o jugando con algún juguete.... hasta que le llama la atención algo que está un poco más lejos, se echa hacia adelante o hacia un lado, y ahí es cuando ya la tenemos que rescatar
Otras veces, cuando la vamos a sentar, se pone a empujar con las piernecitas para quedarse de pie, ¡le encanta! Es muy gracioso cuando la ponemos "a bailar" encima del cambiador, con las pataditas que pega parece que está bailando claqué. Y en el cambiador también la ponemos algunos ratos boca abajo (como dice mi hermano, "haciendo el tortugo"); mueve un montón los brazos pero todavía no sabe darse la vuelta ella sola.
Eso sí, con todo lo que se mueve ahora cambiarle el pañal va siendo más difícil, a veces esta niña es un rabo de lagartija. Ayer por la mañana armamos una buena cuando le estuve quitando la caca: a la mínima que me descuidé, ¡plaf! todo el pie en el pastel, y luego a dar patadas por todas partes... menos mal que las toallitas lo limpian todo, no me quiero imaginar cómo eran estas cosas hace veinte o treinta años, cuando nosotros éramos bebés
En fin, que a este paso, antes de que nos demos cuenta Irene estará dándose paseítos por toda la casa, como hace ahora su primita Isabel.
Pues resulta que yo iba a contaros cómo fueron las primeras vacaciones de Irene, pero Fredi las ha contado ya tan bien que me voy a aprovechar: de turismo por el oeste de Irlanda y semanita en España y bautizo de Irene
Sólo añadir unos cuantos detallitos por mi parte...
- Irene se portó como una auténtica campeona, y en general estuvo supersimpática, a pesar de que a la pobre la descolocamos completamente de horarios y de costumbres. Lo más gracioso fue la mañana que nos fuimos a renovar el DNI: la pobrecita iba tan tranquila dormida en el cochecito y la tuvimos que despertar para hacerle las fotos; nos regaló unas cuantas sonrisas de oreja a oreja y luego se volvió a quedar como si tal cosa... y al rato la medio despertamos otro momentín para poner la huella dactilar, y ahí yo creo que casi ni se molestó en abrir los ojos
(No tan divertido fue el día que fuimos a la farmacia a hacerle a Irene los agujeros en las orejas... yo diría que su abuela, su tía Julia y yo pasamos incluso peor rato que ella. Pero bueno, ya pasó y ahora Irene ya puede lucir sus primeros pendientes)
- Nos hizo muchísima ilusión pasar tiempo con la familia y los amigos. Sé que a todos nos supo a poco, que condensamos muchas visitas a mucha gente en muy pocos días, y que fue mucho ajetreo, pero mereció la pena, y de vuelta a Irlanda nos trajimos un puñado de recuerdos maravillosos: ver a Irene jugando con su tía, con sus primos, con sus abuelos, ¡con su bisabuela!, charlar con los amigos como si no hubiera pasado el tiempo (y eso que hacía más de un año que no nos veíamos), recorrer el aeropuerto con nuestra hija sonriente en la mochila, feliz de conocer el mundo junto a nosotros...
Y precisamente porque la visita fue tan breve, queremos daros las gracias a todos los que hicisteis el esfuerzo de estar ahí para vernos y darnos un abrazo, por mucho que el tiempo no diera para más. ¡Gracias! Os prometemos una visita mucho más tranquila este verano, con tiempo para charlar tranquilamente y disfrutar de Irene todos juntos
Un post exprés para dar señales de vida
Ya estamos de vuelta en Dublín y hemos descansado un poco, que falta nos hacía a los tres después de diez días tan intensos; todo salió fenomenal: primero un poco de turismo por Irlanda, y luego el viaje a España para el bautizo de Irene.
Como dice su bisabuela, Irene ya es cristianina
Y la verdad es que el viaje nos ha cundido un montón, ya os contaré más despacio mañana... el resumen: hemos pasado muy buenos ratos con la familia y los amigos, e Irene se ha portado como una campeona, ¡si es que es más buena mi niña!
|