... aunque ya ha bajado un poco el ritmo tan bestial que tenía, si es que no podía mantenerse lo de ir engordando a kilo por mes
Esta mañana la he llevado a la farmacia a pesarla, más que nada para hacernos una idea, y con ropa (hacía fresquito porque estábamos al lado de una puerta abierta a la calle) la señorita pesa 7.540 gramos, o sea, más o menos medio kilo más que hace un mes, lo cual no está nada mal.
Todavía sigue estando bien rolliza, y sus mofletes siguen siendo impresionantes, aunque ya no es "toda mofletes" como antiguamente. Come fenomenal: seguimos con lactancia materna exclusiva hasta que cumpla los seis meses (
como recomienda la OMS), y después ya empezaremos con las papillas y los purés, ¡qué ganitas!
Pero eso sí, ahora el "problema" es que durante las tomas se distrae un montón mirando a su alrededor, sobre todo si está en un sitio nuevo o hay gente por allí cerca, y cada diez segundos deja de comer y vuelve la cabeza para curiosear. Resultado: durante el día come un poco menos, pero ¡la tía ha aprendido a recuperarlo por la noche! Durante las tomas de la noche, entre que está medio dormida, que no hay distracciones y que hay mucha leche en el pecho, está comiendo un montón, no veáis lo que pesa el pañal cuando se lo cambio por las mañanas...
... y hablando de pañal, ayer se me olvidó comentar que la noche anterior Irene había decidido celebrar su quinto cumplemés haciéndose caca a las dos de la mañana, justo cuando acababa una toma y ya la iba a devolver a la cuna... madre mía, qué pereza tener que encender la luz, sacarla de su saquito, cambiarla, volver a meterla en el saquito, apagar la luz y acostarla otra vez, cuando ya hacía meses que no tenía que cambiarle el pañal por la noche... menos mal que se volvió a dormir como si tal cosa, que si no...