Irene ya tiene su primer juguete preferido de la historia: ¡el sonajero!
Lo ha heredado de su prima Isabel, que a su vez lo heredó de sus primas mayores (¡gracias, Ana y Blanca!), y le encanta. Empezamos a dárselo hace tres o cuatro días, cuando nos dimos cuenta de que ya empezaba a jugar un montón con las manos: las mira, las mueve, las chupa y agarra cosas casi sin querer, como la mantita con la que la tapamos. Así que empezamos a darle juguetes, bueno, más bien a ponérselos en la mano, porque ella sola todavía no los agarra... pero si le pones por ejemplo el sonajero, enreda un rato con él, se lo lleva a la boca y a veces hasta ¡se lo cambia de mano! Hasta que al rato se le cae y ella se distrae con otra cosa
Ahora mismo la tengo enfrente sentada en su hamaquita; a ratos juega con el sonajero y a ratos "conversa " conmigo, dedicándome sonrisas y practicando sonidos con la boca muy abierta (el
auuuu le sale bastante bien) Pero ya va teniendo ojitos de sueño, me parece que dentro de poco va a tocar siesta...
Hoy además se ha quedado muy relajadita después de la clase de masaje. Tocaba aprender a masajear la carita y la espalda, y luego hemos repasado todo lo de las semanas anteriores: piernas, barriguita, pecho y bracitos, las dos nos lo hemos pasado fenomenal. Y luego hemos pasado un ratito con
Jimena y su mamá, a quien por cierto también le ha gustado el sonajero de Irene