Bueno, pues parece que a Irene ya le está empezando a gustar el
Maxi-Cosi.
Hoy la he sacado a pasear en el Maxi-Cosi en lugar del capazo, para ver si se iba acostumbrando, y la cosa ha ido fenomenal, se ha quedado dormidita nada más sentarla (vaaale, ya tenía mucho sueño y se hubiera dormido donde fuera, pero aun así es buena señal). Hemos dado un paseíto corto, de más o menos una hora, básicamente de casa al
Jervis y vuelta, porque dicen que no es bueno que los bebés pequeños pasen ratos demasiado largos en estas sillitas, se supone que deben estar totalmente echados la mayor parte del tiempo. Así que cuando hemos llegado a casa la he pasado al capazo, y ella ha abierto un ojo cuando le he quitado el abrigo pero luego ha seguido durmiendo tranquilamente
Total, que he quedado muy contenta con este ensayo; también quería probar hoy porque pasado mañana viernes voy a llevar a Irene de excursión a mi empresa, a que la conozcan mis compañeros de trabajo, y resulta que cuando le dije a mi jefe que me iba a acercar a verles (lógicamente en LUAS y autobús, porque no tenemos coche), me contestó que hiciera el favor de coger un taxi y pedir recibo, que ellos me lo pagaban. Yo flipé en colores, ya se me estaban olvidando estos detalles...
Así que fenomenal, por lo menos a Irene el asiento en sí ya le gusta, lo que creo que no le gusta tanto es montar en coche, ya veremos a ver qué tal en el taxi. Yo no sé si es porque se ve encerrada o por qué, intentaremos entretenerla para que el viaje se le haga corto (no sé cuánto tardaremos en llegar a
Citywest, en distancia no es mucha, unos quince kilómetros, pero dependiendo del tráfico puede ser un infierno ir desde el centro de Dublín hasta allí)
En fin, ya os contaré. Y cambiando de tema, ¡Irene está creciendo que es una barbaridad! Ya lleva ropita de bebé de tres meses (hasta ahora habíamos estado aguantando con la de un mes, pero ahora ya entiendo por qué, me acaba de explicar mi hermana que la talla de un mes se supone que dura desde uno hasta tres meses), y no es porque sea mi hija ni nada, pero ¡está preciosa!
Además, se la ve cada día más espabilada: ya agarra cosas con las manos, aunque todavía yo creo que sin darse mucha cuenta, sonríe muchísimo y hace un montón de sonidos (según su padre, dice
agú). Y si la ponemos boca abajo (haciendo "el tortugo", como dice mi hermano), ya no llora y va aguantando un ratito con la cabeza levantada. Le sigue encantando el baño, y parece que el masajito que le damos justo antes también le gusta... lo que no le gusta nada pero nada de nada es que la saquemos del agua y la vistamos, llora como una desesperada, jajaja. Y luego a la hora de dormir depende un poco del día, pero en general yo creo que va tardando menos en caer, normalmente a las nueve y media ya está dormida como un angelito.
Ay, ¡pero qué bonita está! Perdonad que no ponga fotos en el blog, es que no nos gusta poner fotos nuestras en internet. Las fotos las tenemos en
Flickr; si alguno tenéis interés en verlas, dadme un toque y veremos qué se puede hacer.