Bueno, chicos, pues aquí va mi resumen de la semana pasada. Siento no escribir más a menudo pero de verdad que todavía no me da tiempo, últimamente casi ni he tocado el ordenador...
El martes fuimos Irene y yo a nuestra primera clase de yoga
Mum & Baby en
The Elbowroom, y nos gustó un montón. Es una muy buena idea: las mamás recuperan un poco la forma después del parto y además juegan con sus bebés y hacen ejercicio con ellos. Éramos como unas ocho o nueve madres, con bebés de hasta seis o siete meses; yo creo que la más pequeña era Irene (admiten a partir de las seis semanas); lla enana al principio se lo pasó bien: las esterillas estaban puestas en círculo con los bebés en el centro, y se entretuvo un montón mirando a su alrededor... pero después de unos veinte minutos le entró hambre y empezó a quejarse. Total, que acabé la clase dándole de mamar allí mismo, y es que claro, los que mandan son los peques, y las madres también siguen la clase los ratos que pueden, pero a veces toca dar el biberón, o consolar al niño cuando empieza a llorar. Yo esta vez sólo pude seguir la clase los primero veinte minutos, pero aun así me gustó un montón y pienso volver todos los martes, y además me enteré de que todas las madres se van después a comer juntas por allí cerca, y a partir de mañana yo también me apuntaré.
Por lo demás, seguimos supercontentos con la pequeñaja, entre otras cosas porque ya nos da mejores noches: se despierta para las tomas y luego casi siempre vuelve a coger bien el sueño, aunque todavía de vez en cuando le da por llorar, normalmente porque ha tragado aire al comer y luego le cuesta echarlo y le duele la tripilla.
Durante el día ya va pasando más ratillos despierta, y sonríe un montón (todavía no se ríe a carcajadas pero todo llegará...) De vez en cuando la ponemos en su cunita con el móvil musical, o en el salón en una especie de mini-parque que tiene con juguetes, y se entretiene ella solita un rato, ¡es de buena! Todavía no tenemos una rutina propiamente dicha pero poco a poco las tomas van siendo a horas parecidas, y ya con eso nos organizamos para los paseos, el baño, etc.
Y el fin de semana ha estado muy bien, ha habido tiempo para distraerse: el sábado estuvimos los tres de compras por la mañana, luego volvimos a casa para la toma, y luego como Irene se quedó dormidita aprovechamos y nos fuimos a comer a la
iglesia-pub que hay cerca de casa; Irene no se despertó en todo el rato y pudimos comer tranquilamente. El domingo lo pasamos en casita, por la tarde vinieron varios amigos a tomar café: por un lado Pilar y Tony y por otro Ana María y Sergio, unos vecinos que hemos conocido hace poquito.
Y ya es lunes otra vez... esta semana toca otra revisión, esta vez con el pediatra que la vio en Rotunda, ya os contaré si seguimos batiendo récords en la báscula