Hoy hemos vuelto a la consulta del ginecólogo: Irene está hecha una campeona y ya pesa más o menos 2.8 kg
Como ya me dijeron hace tiempo, la niña está cabeza abajo, lo cual es muy bueno. Pero todavía no parece que esté a punto de nacer ni nada, todavía tiene que bajar más y encajarse en la pelvis (de momento tengo la barriga muy alta). Nos han dado la próxima cita para la semana que viene, a ver qué novedades hay.
Y después de la consulta nos hemos vuelto para casita. Hoy es mi tercer día sin trabajar, es un poco raro pero lo llevo bien: por la mañana me despierto cuando está Fredi vistiéndose, me levanto a desayunar (que ya me suenan las tripas después de haber cenado a las ocho la noche anterior), y luego me vuelvo a echar otro rato. Cuando ya avanza un poco más la mañana, tranquilamente, salimos Maripaz (la madre de Fredi) y yo a dar una vuelta por Dublín y hacer recados, la compra, etc. y luego hacemos la comida y comemos las dos tranquilamente...
...y los que me conozcan habrán sospechado enormemente de la frase "hacemos la comida", y con razón, porque lo cierto es que yo no sé cocinar (como se suele decir, ni siquiera un huevo frito, qué vergüenza). Lo que pasa en realidad es que Maripaz hace la comida y yo aprendo por observación, a ver si se me pega algo, porque me he propuesto aprender a cocinar aunque en principio sólo sea para hacerle las papillitas a Irene. Así que estos días me estoy entrenando en el arte de usar la olla exprés
Luego después de comer normalmente me echo un ratito la siesta (como una hora o así, ya veis que estoy durmiendo un montón), y luego ya por la tarde da mucha pereza salir porque se ha hecho de noche, y nos ponemos a leer, o nos conectamos a internet, y luego ya llega Fredi y hablamos por el Skype un rato y cenamos. Luego un rato de charla y ¡a dormir!
Como veis, llevo una vida muy tranquilota. La verdad es que los días se me hacen más largos ahora, lógicamente, que tengo mucho tiempo para leer y para descansar, comparado con antes que me pasaba el día fuera trabajando. Hoy además el paseo ha sido corto porque otra vez ando un poco fastidiadilla con la espalda, pero descansando un poco más seguro que se me pasa.
Y ya está, de momento no hay mucho más que contar... salvo que anoche estuve viendo unas cuantas fotos de cuando Fredi era un bebé, ¡y era monísimo! Bien gordito, con la cara redondita, igual que era yo también de pequeña, así que está claro que Irene tiene todas las papeletas para ser también una pepona
Ya sólo me quedan tres días para coger la baja maternal, tachán tacháaaannn...
Bueno, la verdad es que tampoco es que me esté matando a trabajar precisamente, ya casi que voy a trabajar como quien va de paseo, para distraerme un rato... vuelvo a repetir que agradezco un montón el ambiente tan tranquilo que hay en la oficina, y que me cuiden tanto y me animen para que me tome las cosas con calma
Ya me encuentro mucho mejor de la espalda, y el catarro se ha ido completamente. Lo que me quedan todavía son unas cuantas flemillas, pero estamos empezando a sospechar que esto ya es más por cuestión de alergia que de cualquier otra cosa, porque también a veces me gotea la nariz y me sale algún estornudo de vez en cuando; el caso es que llevo toda la vida siendo superalérgica, el año pasado por estas fechas estaba tomándome las pastillas todos los días, y este año Fredi se las está tomando también... Así que creo que está bastante claro, y frente a eso no hay mucho más que hacer aparte de tomarlo con filosofía y esperar a que se pase.
Por lo demás todo estupendo: ahora ya todas las semanas voy al médico, alternando entre el GP (el médico de cabecera, a quien me ha tocado ver hoy, por ejemplo) y el ginecólogo de la consulta privada. Se van complementando: hoy he vuelto a escuchar el corazón de Irene, pero sin verla, y la semana que viene me toca verla en la eco pero sin oírla
Bueno, pues hoy he vuelto al trabajo después de tres días en casita de baja.
Me lo he tomado con muuucha caaalma, aprovechando que tengo razones para ello: he salido de casa con tiempo, he cogido el LUAS en vez del autobús (que está más cerca y pega menos botes, aunque tiene la desventaja de que te despiertan para pedirte el billete) y he llegado al trabajo tranquilamente. La mañana ha ido muy bien, salvo algún momento de tos en el que la espalda ha vuelto a quejarse un poquillo, pero en fin, ya sé lo que tengo que hacer cuando me molesta: sentarme bien pegadita al respaldo para hacer un poco de presión sobre las dorsales, respirar con calma, y ya está.
Y luego a mediodía me he vuelto para el centro, que tenía cita en el departamento de fisioterapia del hospital. Me ha atendido una señora muy graciosa, ya bastante mayor, que me ha dejado a cuadros cuando al preguntarme de qué parte de España era y yo contestar como siempre que "del oeste, de una ciudad pequeña poco conocida", me ha dicho: "¿Extremadura?". ¡Increíble! Aquí normalmente la gente de España sólo conoce las zonas de playa, pero esta señora está yendo a clases de español porque tiene una casa en Nerja y se va para allá de vez en cuando...
...Pero volviendo al tema: después de charlar un rato y examinarme, la fisio me ha confirmado que efectivamente lo que tengo en la espalda no es el típico del embarazo sino un dolor muscular, que esos músculos están trabajando a destajo cuando yo toso y que en realidad no hay mucho que hacer salvo esperar a que pase el catarro, tal vez hacer algunos estiramientos y aplicar calor, a ver si eso me alivia. Allí mismo me ha puesto una lámpara de calor durante un ratito (y mientras seguíamos charlando, la señora la verdad es que era supersimpática), y como parece que me ha sentado bien, al salir me he ido directamente al Argos y me he comprado una de esas almohadillas eléctricas (como una manta eléctrica pero más pequeñita, de unos 30x40 cm). Esta tarde ya la he estrenado y sí que me sienta bien el calorcito, sí
Y mañana ¡vierneees!
Hoy he ido al ginecólogo, y según los cálculos Irene ahora pesa... ¡casi dos kilos trescientos! ¡Bieeeeeeeeenn!
Hace tres semanas me dijeron que pesaba un kilo seiscientos cincuenta... ¿de verdad puede un bebé crecer tanto en tan poco tiempo? ¡Más de medio kilo! ¿O será que los cálculos estos no son muy fiables?
El caso es que el otro día en la clase de yoga había una madre comentando que le habían dicho que el bebé era relativamente grande para ella (y eso que ella es bien alta, pero al parecer su marido lo es todavía más), y otra le dijo que estas cosas pasaban, que a ella en una visita le dijeron que el niño era grande y en la siguiente que era pequeño, o sea que el niño había "encogido"
Total, que como orientación está bien pero tampoco hay que obsesionarse con estas cosas, lo importante es que todo sigue estupendamente.
Y yo ya me encuentro mejor, creo que mañana ya estaré bien para ir a trabajar. Dicen que los antibióticos tardan 48 horas en empezar a hacer efecto, y ayer la verdad es que durante el día no noté casi mejoría, pero luego por la noche he dormido fenomenal (fenomenal para lo que es una embarazada de ocho meses, es decir, levantarse dos/tres veces al baño  ), y como ya toso mucho menos tengo la espalda mejor. Así que después de dos días de dedicación exclusiva al sofá y la mantita, hoy por lo menos cogeré papel y lápiz y me sentaré a hacer la lista de cosas que todavía necesitamos comprar para cuando venga Irene, por ejemplo pañales, y ya de este fin de semana no pasa completar la bolsa para llevar al hospital.
No vaya a ser que al final Irene decida adelantarse y nos pille desprevenidos...
... se dirigen al portal...
No, no voy a hablar de la Navidad, que todavía es muy pronto... por mucho que la televisión y los centros comerciales nos estén ya machacando con la musiquita y las luces (¡por Dios, que estamos en Noviembre, déjennos en paz!)
El título es porque resulta que todavía sigo con el dichoso catarro, y después de todas las semanas que llevo ya tosiendo, he empezado a tener agujetas en la espalda. Me sigue costando mucho toser y echar las flemas, y anoche en una de éstas estando en la cama debí de toser con demasiada fuerza... y me dio un pinchazo en la espalda. Total, que ahora me duele cada vez que me muevo, y tengo que andar muuuuy despaciiiiiiiito... ¡¡como las muñecas de Famosa!!
Esta mañana no me veía yo muy bien para ir a trabajar, así que en vez de eso me fui al médico. Parece ser que van a hacer falta antibióticos: me han recetado amoxicilina, que por lo visto a estas alturas del embarazo ya es inofensiva, y si me duele la espalda, como eso es un dolor muscular, puedo tomar paracetamol. Y de paso me han dado la baja para tres días, para que me quede en casa y descanse; hasta el jueves no tengo que volver a trabajar
No sé, es curioso... es la primera baja que cojo en toda mi vida, no estoy muy segura de si es porque he tenido suerte y casi no me he puesto enferma en muchos años, o si es porque, como dicen los que me conocen, soy muy brutita y nunca me quejo de que me duele nada. El caso es que ahora todo ha cambiado, porque ya no se trata sólo de mí, ahora también tengo que cuidar de Irene, y quizá por primera vez soy consciente de que no soy superwoman y tengo mis limitaciones, de que puedo llegar hasta donde puedo llegar y ya está. Así que, a pesar de que al principio me sentí mal por faltar al trabajo, ya he asumido que tengo que descansar y cuidarme, y hacer todo lo que pueda por recuperarme, en este caso, pasarme tres días en el sofá con una mantita.
Por cierto, a todo esto Irene sigue muy bien, el médico de cabecera no tiene aparato de ecografías pero sí tiene uno para escuchar el corazón, y se le oía latir con fuerza
Y el miércoles me toca otra vez ir al ginecólogo, si hay alguna novedad ya os contaré...
Vaya, pues ya se ha pasado otra semanita, Irene y yo estamos ya en la 35.
Todo sigue muy bien... eso sí, yo me voy sintiendo cada vez más grande y más torpe, pero eso es normal, es que ya tengo un buen barrigón
Ayer fuimos (Irene y yo, es que ahora siempre hablo en plural) al GP (el médico de cabecera), que nos tocaba visita de seguimiento, y aproveché para preguntarle por la tosecilla que sigo arrastrando todavía del catarro. Me auscultó y dijo que todo estaba bien, que sólo era cuestión de terminar de echar todas las flemas (la verdad es que esto de las flemas me pasa muy a menudo), así que aquí ando, tomando remedios caseros a base de miel y limón, que la verdad es que me están viniendo muy bien para "expectorar", como dicen los médicos. Lo que no hemos intentado todavía ni Fredi ni yo, ni creo que lo hagamos, es el remedio típico típico irlandés, que también lleva miel y limón, agua muy caliente... ¡y whisky!
En fin, el caso es que ya estoy mucho mejor, aunque todavía toso un poco de vez en cuando, a Irene la pobre la debo de tener ya frita con tanto vaivén, encima de que se está quedando sin sitio para moverse... ahora la siento moverse sólo a ratos, supongo que el resto del tiempo estará dormidita
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