... se dirigen al portal...
No, no voy a hablar de la Navidad, que todavía es muy pronto... por mucho que la televisión y los centros comerciales nos estén ya machacando con la musiquita y las luces (¡por Dios, que estamos en Noviembre, déjennos en paz!)
El título es porque resulta que todavía sigo con el dichoso catarro, y después de todas las semanas que llevo ya tosiendo, he empezado a tener agujetas en la espalda. Me sigue costando mucho toser y echar las flemas, y anoche en una de éstas estando en la cama debí de toser con demasiada fuerza... y me dio un pinchazo en la espalda. Total, que ahora me duele cada vez que me muevo, y tengo que andar muuuuy despaciiiiiiiito... ¡¡como las muñecas de Famosa!!
Esta mañana no me veía yo muy bien para ir a trabajar, así que en vez de eso me fui al médico. Parece ser que van a hacer falta antibióticos: me han recetado amoxicilina, que por lo visto a estas alturas del embarazo ya es inofensiva, y si me duele la espalda, como eso es un dolor muscular, puedo tomar paracetamol. Y de paso me han dado la baja para tres días, para que me quede en casa y descanse; hasta el jueves no tengo que volver a trabajar
No sé, es curioso... es la primera baja que cojo en toda mi vida, no estoy muy segura de si es porque he tenido suerte y casi no me he puesto enferma en muchos años, o si es porque, como dicen los que me conocen,
soy muy brutita y nunca me quejo de que me duele nada. El caso es que ahora todo ha cambiado, porque ya no se trata sólo de mí, ahora también tengo que cuidar de Irene, y quizá por primera vez soy consciente de que no soy superwoman y tengo mis limitaciones, de que puedo llegar hasta donde puedo llegar y ya está. Así que, a pesar de que al principio me sentí mal por faltar al trabajo, ya he asumido que tengo que descansar y cuidarme, y hacer todo lo que pueda por recuperarme, en este caso, pasarme tres días en el sofá con una mantita.
Por cierto, a todo esto Irene sigue muy bien, el médico de cabecera no tiene aparato de ecografías pero sí tiene uno para escuchar el corazón, y se le oía latir con fuerza
Y el miércoles me toca otra vez ir al ginecólogo, si hay alguna novedad ya os contaré...