Bueno, pues si el año pasado fue para mí el de los cambios, lógicamente éste es el de los primeros aniversarios
En menos de dos meses llevamos
el aniversario de boda y
el del blog, y por fin hoy el aniversario de
nuestra llegada a Irlanda, ¡yupi!
Anoche estuvimos Fredi y yo recordando el día que nos vinimos para acá... el caso es que no nos acordábamos muy bien de qué es lo que habíamos estado haciendo todo el día antes de ir por la tarde al aeropuerto (aunque suponíamos que, siendo como somos de dejarlo todo para última hora, seguro que muchas cosas...) Y curiosamente, hoy la tecnología nos ha dado la respuesta: esta mañana mi PDA se ha puesto a darme avisos de citas puestas en el calendario: "ir a la tintorería", "ir al banco", "liberar el móvil", y el último y definitivo "salir para el aeropuerto". Se ve que por entonces no teníamos mucho manejo con el Outlook y lo pusimos todo como citas periódicas
Vamos, que entre eso y mi entrada del blog de hace un año hemos reconstruido más o menos el día, ¡y qué día! Lo que sí que no hizo falta que nos recordara nadie es que tuvimos que pagar sobrepeso en el aeropuerto, porque llevábamos cuatro maletas llenas a rebosar. Y luego se nos hizo de noche durante el vuelo, y cuando llegamos a Dublín ya era noche cerrada. Conocimos a Alfonso y a Jose aquella noche, nos reencontramos con Rafa y con Hernán... y a partir de ahí empezó nuestra aventura.
La verdad es que me alegro de estar escribiendo este blog, porque aunque no lo actualice tan a menudo como quisiera (lo sé, lo sé, un post a la semana es muy poco), al menos siento que voy contando nuestra historia, quiénes somos y dónde estamos, y si ahora me hace ilusión echar la vista atrás un año y consultar lo que escribí entonces, imaginaos dentro de unos cuantos años cuando lo lean nuestros hijos... o nietos...
Ya veremos a ver qué opinan nuestros hijos y nietos de todo esto