
Hoy me he tomado el día libre en el trabajo porque sabía que me iba a pasar toda la mañana de médicos...
Tocaba hacerme una curva de glucosa, la prueba que se hace para averiguar si una tiene
diabetes gestacional. Procedimiento: ayunas desde la noche antes (nada de comer ¡ni de beber! desde medianoche), al llegar a las ocho y media de la mañana te sacan una muestra de sangre, luego te dan como medio litro de una bebida superazucarada para que te la bebas (concretamente
Lucozade, la de la foto), y luego te van sacando más muestras de sangre dejando pasar una hora entre una y otra, hasta un total de cuatro. Tiempo total en el hospital: algo más de cuatro horas.
Total, que para aprovechar que iba a estar toda la mañana por allí, me habían dado también cita con el ginecólogo: todo bien, como siempre, Irene sigue creciendo a su ritmo y dando patadas a todas horas, como debe ser. Próxima visita en cuatro semanas, esta vez de nuevo no ha habido foto (aunque total, para lo que se veía en la última, que ni quisimos escanearla siquiera...)
Y también para aprovechar, me he llevado los papeles del Social Welfare para la baja maternal, que los tenía que firmar el médico poniendo la fecha en que salgo de cuentas, he pedido además otro certificado para llevar al trabajo, he arramplado con todos los folletos informativos que me he encontrado por los pasillos y salas de espera, y he hecho todas las preguntas que se me han ocurrido sobre los procedimientos del hospital: visitas, horarios, anestesia, etc. Aunque seguro que más adelante me surgirán más dudas, la verdad es que ahora tengo una idea más clara de lo que me espera
Y después de salir del hospital, he comido tranquilamente y... ¡más médicos! Anoche al preparar los papeles para hoy me topé con la carta de los servicios sociales que me comunicaba que me habían concedido una serie de visitas gratis al GP (el médico de cabecera) para el seguimiento de mi embarazo; a mí ya se me había olvidado que tenía que ir, y resulta que ponía que la primera visita debía ser "no más tarde de la semana 28", y yo ya voy por la 29... así que hoy me he ido para allá, más que nada para hacer acto de presencia, y porque el seguimiento incluye un par de visitas postnatales y un chequeo al bebé, y eso nos puede venir muy bien. El señor médico de cabecera ha sido muy amable (ya lo fue la otra vez que fui, allá por el principio del embarazo), y me ha vuelto a citar para cuando esté de 34 semanas. El chequeo ha consistido en un análisis de orina (por segunda vez ya hoy), tomarme la tensión (ídem), pesarme, y poner un cacharrito para escuchar el corazón de Irene... ah, y también ¡me ha medido la barriga! porque le parecía que tenía poca barriga para estar de las semanas que estoy, pero yo le he explicado que es porque yo tengo unos buenos abdominales y el ginecólogo dice que el bebé es de tamaño normal
En fin, que ha sido un día provechoso. Ahora que estoy en casa tranquilamente, voy a ver si me dedico a ordenar la pila de folletos, recibos y otros papeles que he sacado del bolso al llegar y andan desparramados por la mesa del comedor.
Seguiremos informando...