Mañana es San Patricio, patrón de Irlanda.
Esta fiesta se celebra por todo lo alto en un montón de sitios, sobre todo (lógicamente) donde hay grandes comunidades de irlandeses, como Australia o Estados Unidos. De hecho, la costumbre de celebrar un desfile el día de San Patricio empezó en Nueva York, y ya después se adoptó también aquí en Dublín (además de en muchas otras ciudades de Irlanda y el mundo)
Ayer se me ocurrió preguntar qué pasa si llueve durante el desfile, y mis compañeros contestaron sencillamente "pues que se mojan; esto es Irlanda, no podemos andar cancelando las cosas por la lluvia". Así que supongo que el desfile saldrá pase lo que pase... aunque hoy el panorama no es muy alentador: hace frío, hay bastante viento y ha estado nevando durante buena parte del día. Veremos a ver qué pasa mañana.
Hoy, por cierto, igual que el
día de San Valentín, me he encontrado con la cantina de la empresa especialmente decorada para la ocasión (esta vez todo verde: globos, tréboles y sombreritos de leprechaun), y el menú ha sido también típicamente irlandés: yo he comido puré de puerros y patatas y estofado tradicional (
traditional Irish stew), que estaba bien bueno (estofado de carne con zanahorias y cómo no, patatas). Pero esta vez ha faltado la música, lo cual ha sido una pena porque me hubiera gustado un montón escuchar unas cuantas canciones típicas.
Mañana os seguiré hablando de esta fiesta... de momento hoy ya la hemos celebrado con antelación tomándonos un par de cervecitas con unos amigos