Primer objetivo del año cumplido
Llevábamos unos diez días contestando por teléfono a los anuncios del
daft, y consiguiendo más bien poco: todas las agencias cerradas por vacaciones (ya hemos dicho que aquí la gente no se estresa con el trabajo, y mucho menos en estas fechas), y el único apartamento que conseguimos ver (de un particular) no estaba demasiado bien.
Hasta que ayer por fin quedarnos con otro particular para ver un apartamento en el centro, en
Parnell Street. Pedían por él un poco más de lo que teníamos pensado pagar, pero decidimos verlo de todas formas.
Y la verdad es que nos gustó un montón. Está en un edificio nuevo, recién acabado, en el quinto piso (= mucha luz), con el portal en la calle principal pero luego las ventanas dando a un jardín interior (= poco ruido).
El apartamento tiene dos dormitorios (con cama de matrimonio y buenos armarios), un baño, un mini-cuartín para la lavadora, una cocina muy cuca y un salón grandecito con balcón. Los suelos son de madera, ¡al fin nos libramos de la moqueta! La cocina y el salón no tienen puerta para separarlos, cosa que a mí en principio no me hacía mucha gracia, pero parece ser que aquí los apartamentos se construyen todos así (por lo visto en otros países de Europa también, será que nosotros somos los raros)
Ventajas adicionales:
el sitio. Es una calle con mucha vida, pegadita a la zona comercial, muy cerquita del
LUAS (el tranvía) y del
DART (el cercanías), y con los
cines y el
Lidl a tiro de piedra (el
Lidl además cierra a las nueve de la noche, una maravilla)
Además, el casero parecía muy buena gente (bueno, ya sabéis que yo tengo fama de que todo el mundo me cae bien, pero que conste que no siempre es así, ¿eh?). Tenía la casa puesta con bastante detalle, y al parecer le quedan aún una o dos semanas para tenerlo todo preparado, así que tendremos que esperar un pelín.
¡Qué bien! Una preocupación menos...